Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Descansa sobre ti mi cada día,
mi forma de pensar, mi noche oscura;
tan sólo tu mirada da su cura
a todo lo que incierto ayer me hería.
Repongo en tu esternón mi fantasía
-mi brújula ideal entre espesura-
me salvas con tu amor de la cordura
haciéndote ternura y cosa mía.
Te llevo más allá de mis frontales
-a costa de sentirme menos mío-
abierto a tus esencias colosales.
Refugio entre tu piel mi tiempo frío
y con tu corazón me sanas males
cuidando con fervor de mi vacío.
mi forma de pensar, mi noche oscura;
tan sólo tu mirada da su cura
a todo lo que incierto ayer me hería.
Repongo en tu esternón mi fantasía
-mi brújula ideal entre espesura-
me salvas con tu amor de la cordura
haciéndote ternura y cosa mía.
Te llevo más allá de mis frontales
-a costa de sentirme menos mío-
abierto a tus esencias colosales.
Refugio entre tu piel mi tiempo frío
y con tu corazón me sanas males
cuidando con fervor de mi vacío.