LA SENTENCIA
Se mueve con dos células la vida
llevándola en sus núcleos programada,
y en la entraña materna cimentada
por su vientre y su sangre protegida.
Poco a poco creciendo allí escondida,
a salvo de temores, olvidada
de una temible legra que, afilada,
hábilmente maneja un homicida.
El corazón se mueve, late, suena,
nadando la criatura siempre ajena
de que será su carne toda ausencia.
Y en esa soledad que clama al Cielo
a merced estará de un escalpelo
tras una sumarísima sentencia.
Salva González Moles.
10/3/2026.
Se mueve con dos células la vida
llevándola en sus núcleos programada,
y en la entraña materna cimentada
por su vientre y su sangre protegida.
Poco a poco creciendo allí escondida,
a salvo de temores, olvidada
de una temible legra que, afilada,
hábilmente maneja un homicida.
El corazón se mueve, late, suena,
nadando la criatura siempre ajena
de que será su carne toda ausencia.
Y en esa soledad que clama al Cielo
a merced estará de un escalpelo
tras una sumarísima sentencia.
Salva González Moles.
10/3/2026.