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Lunas calladas.

Luciana Rubio

Poeta veterano en el portal

No eran encuentros casuales,
era una urdimbre de citas ligadas.
Sus ritmos eran sensuales
secuencia de olas trabadas
mar de deseos con lunas calladas.

Era de noche el encuentro
y era un soñar de color y estridencia.
Era tu boca en el centro
fuente de toda querencia.
Poemas causa de mi complacencia.

Era la vida de flores ahíta
y los perfumes untaban el viento
era un venero la cita
plena de tu advenimiento
cantos alegres, tu risa, tu tiento.
 
Última edición:

No eran encuentros casuales,
era una urdimbre de citas ligadas.
Sus ritmos eran sensuales
secuencia de olas trabadas
mar de deseos con lunas calladas.

Era de noche el encuentro
y era un soñar de color y estridencia.
Era tu boca en el centro
fuente de toda querencia.
Poemas fuente de mi complacencia.

Era la vida de flores ahíta
y los perfumes untaban el viento
era un venero la cita
plena de tu advenimiento
cantos alegres, tu risa, tu tiento.
Cuanto deleite y cuanto color.

Saludos
 

No eran encuentros casuales,
era una urdimbre de citas ligadas.
Sus ritmos eran sensuales
secuencia de olas trabadas
mar de deseos con lunas calladas.

Era de noche el encuentro
y era un soñar de color y estridencia.
Era tu boca en el centro
fuente de toda querencia.
Poemas fuente de mi complacencia.

Era la vida de flores ahíta
y los perfumes untaban el viento
era un venero la cita
plena de tu advenimiento
cantos alegres, tu risa, tu tiento.
¿Secuencias de olas trabadas? Uff, es tan temprano. El deseo nunca muere, aunque se haya cumplido. Muy hermoso poema, amiga Luciana. Te dejo mi agradecimiento con este abrazo.
 

No eran encuentros casuales,
era una urdimbre de citas ligadas.
Sus ritmos eran sensuales
secuencia de olas trabadas
mar de deseos con lunas calladas.

Era de noche el encuentro
y era un soñar de color y estridencia.
Era tu boca en el centro
fuente de toda querencia.
Poemas causa de mi complacencia.

Era la vida de flores ahíta
y los perfumes untaban el viento
era un venero la cita
plena de tu advenimiento
cantos alegres, tu risa, tu tiento.

Un verdadero placer volver a encontrarse con tus versos y disfrutar con su lectura y la melodia que los acompaña amiga Luciana.
Siempre un fuerte abrazo desde los cielos poéticos de este halcon.

 
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