Canto a la mañana
La mirada se vuelve distinta,
se deja la violencia a un lado,
la mañana se despereza
y todo se vuelve un canto.
Canto al café,
al cigarro,
al agua.
Canto a la Luna,
a las manos,
a las caras.
Es el comienzo y el esfuerzo
por alegrarse el día,
es el primer deseo
de realizar la utopía.
Es la morada del vagabundo
que pide café y cigarros,
ese que vive en su mundo,
ese al que llaman extraño.
Todo converge en la unidad,
todo tiene buen sabor,
en lo oscuro hay claridad,
no existe ningún temor.
Pues en la mañana somos niños
que vuelven a soñar despiertos.
Niños juguetones y ávidos
de surcar el negro cielo.
Personajes que madrugan porque la cama les mata.
Porque hay mucho que hacer.
Mañana que siempre ampara.
Psycho
La mirada se vuelve distinta,
se deja la violencia a un lado,
la mañana se despereza
y todo se vuelve un canto.
Canto al café,
al cigarro,
al agua.
Canto a la Luna,
a las manos,
a las caras.
Es el comienzo y el esfuerzo
por alegrarse el día,
es el primer deseo
de realizar la utopía.
Es la morada del vagabundo
que pide café y cigarros,
ese que vive en su mundo,
ese al que llaman extraño.
Todo converge en la unidad,
todo tiene buen sabor,
en lo oscuro hay claridad,
no existe ningún temor.
Pues en la mañana somos niños
que vuelven a soñar despiertos.
Niños juguetones y ávidos
de surcar el negro cielo.
Personajes que madrugan porque la cama les mata.
Porque hay mucho que hacer.
Mañana que siempre ampara.
Psycho