IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Pensativo me encuentra la tarde,
en donde el viento no grita,
tintas de sangre transparente
hacen que escuche mi muerte,
se oye cruda e inocente como la luna,
el sol se ha cansado de esperar,
se marcha entre una vista que me ciega,
ironía del consuelo,
sentirse mas vivo nos vuelve suicidas,
entre letargos y sueños,
negamos con eterea consciencia
la agonía que infringe la duda,
y vemos sin disimulo
como el tiempo nos da contención,
despertando,
desprendiendo los restos de asombro
de una mente que yace adormecida,
pasividad en el alma,
la marea oscila
hasta ser congelada por el viento,
una vez mas se abre paso,
y nos guiará
hacia donde nuestro cristalino equilibrio
nos asegure entre astros su esperanza.
en donde el viento no grita,
tintas de sangre transparente
hacen que escuche mi muerte,
se oye cruda e inocente como la luna,
el sol se ha cansado de esperar,
se marcha entre una vista que me ciega,
ironía del consuelo,
sentirse mas vivo nos vuelve suicidas,
entre letargos y sueños,
negamos con eterea consciencia
la agonía que infringe la duda,
y vemos sin disimulo
como el tiempo nos da contención,
despertando,
desprendiendo los restos de asombro
de una mente que yace adormecida,
pasividad en el alma,
la marea oscila
hasta ser congelada por el viento,
una vez mas se abre paso,
y nos guiará
hacia donde nuestro cristalino equilibrio
nos asegure entre astros su esperanza.
Última edición: