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Funerales espeluznantes

Cuentista

Silencio, un cuento.


FUNERALES ESPELUZNANTES



No tengo escusa sobre esta llama mareante
en la que escribo,
mi cadáver se consume al igual que la cera de esta vela
y agarrado a mi tumba imploro.
Los muertos, escuchan el sonido de mis huesos
golpeando a mi sepulcro
e indeleble la muerte, no cede
no permite impresionante invadir a mi ataúd...
Ebrio en visita mortuoria, resacoso cual borracho
no pude a mi sepelio llegar, estaban todos y yo no
yerro entre tumbas descuidadas, vacía la mía
mientras oigo los reproches de quien yace sepultado.
Aferrado a la tumba muere mi hermoso linaje
pasa el tiempo,
cadavéricos mis ojos ya no pueden llorar,
centinela del sepulcro estoy llamando a tu puerta
pronto, mis huesos serán ceniza.
Murmura mi voz capaz de espantar a las aves
pudriéndome en vilo aquí fuera
resuena el murmullo que emito, eco de panteones
déjame entrar, te imploro, ahora sobrio
gélida está la tierra que aplasto y me enfría
abrazado a mi tumba despeluzno tupido en greñas
y teñida en grietas
se aferra la última uña, que no tardará en caer.
Comienza el claro lunar a traspasarme
afecta su albor a mis manos preparándola en garras
y a mi sed, en hambre
se aproximan los alados carceleros
que custodian a las tumbas al tocar la noche,
no abrirán mi puerta con su llave y mis dedos, ya no rascan.
Voy a soplarle a la llama, al candil en el que escribo
abrazado a mi tumba.

"Cuentista 2023".
 

FUNERALES ESPELUZNANTES



No tengo escusa sobre esta llama mareante
en la que escribo,
mi cadáver se consume al igual que la cera de esta vela
y agarrado a mi tumba imploro.
Los muertos, escuchan el sonido de mis huesos
golpeando a mi sepulcro
e indeleble la muerte, no cede
no permite impresionante invadir a mi ataúd...
Ebrio en visita mortuoria, resacoso cual borracho
no pude a mi sepelio llegar, estaban todos y yo no
yerro entre tumbas descuidadas, vacía la mía
mientras oigo los reproches de quien yace sepultado.
Aferrado a la tumba muere mi hermoso linaje
pasa el tiempo,
cadavéricos mis ojos ya no pueden llorar,
centinela del sepulcro estoy llamando a tu puerta
pronto, mis huesos serán ceniza.
Murmura mi voz capaz de espantar a las aves
pudriéndome en vilo aquí fuera
resuena el murmullo que emito, eco de panteones
déjame entrar, te imploro, ahora sobrio
gélida está la tierra que aplasto y me enfría
abrazado a mi tumba despeluzno tupido en greñas
y teñida en grietas
se aferra la última uña, que no tardará en caer.
Comienza el claro lunar a traspasarme
afecta su albor a mis manos preparándola en garras
y a mi sed, en hambre
se aproximan los alados carceleros
que custodian a las tumbas al tocar la noche,
no abrirán mi puerta con su llave y mis dedos, ya no rascan.
Voy a soplarle a la llama, al candil en el que escribo
abrazado a mi tumba.

"Cuentista 2023".


Un escrito con buenas imágenes plasmadas, y de atrapante lectura.
Gracias por compartir, ha sido un gusto pasar.
Mis saludos más cordiales.
 
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