Corrientes de sentimientos de fuga
y truenos parcheados y trueno de perspectivas,
el llanto de gatos transparentes por tejados imposibles…
y esas primeras horas de los márgenes y los mares
las cúspides de musarañas ávidas
y esos vagabundos de aspavientos de bolígrafos,
las nuevas calmas de trapos y ramas
los puentes de sarmientos y la fruta con ventanas
los cuervos blandurrios con naipes de corazones,
los colores que entran y salen por la piel,
las caravanas de dromedarios por esa bahía daliniana.