Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Dulce como brillo de luceros,
sonoro como pétalo de flor,
agudo como sombra sempiterna
que penetra mis poros amarillos,
es el agua que bebo de tu cántaro,
que desquicia mi sed, que la hace ancha,
que derrama mi angustia y mis sentidos
y oscurece mi noche hasta el milagro.
Sé que brillos alumbran otros soles,
que me evaden rondando mi tangente
y me quedo temblando mis miserias.
Cierra las esclusas y me asfixia
en burbujas que rompen a estallidos
y trepanan con música estridente
los estrechos barrancos de mi mente.
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