Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Ese foco está alienado.
La iluminación no existe.
Qué pensaría el sol.
Nos apoderamos de lo natural.
Digan pues, qué esperan de lo forzado.
Yo, una relación esporádica.
Donde la lógica salga por la puerta de atrás.
Fabricar un destino no es cosa de tiempo,
él no cura las heridas.
Si no estás a gusto
rodeado de ojos puntiagudos,
será que le ha llegado la hora a tus conductas.
No te alarmes, yo no lo hago,
cuando te veas hundido en la miseria,
asegúrate de llevar tu manual de supervivencia.
Si todo sale bien, ganarás en confianza,
pero si te pierdes entre la mierda,
recuerda esto:
No es el hombre el causante de tu calvario.
como mucho la incautación de tus ilusiones.
Las manos del azar son gruesas y fornidas,
siente cómo te roban poco a poco la experiencia
hasta dejarte a solas con el dilema.
Resulta doloroso no tener fuerzas para llorar,
coger impulso y hablar sin propiedad,
sin propósito,
sin preguntar.
Sumido en la poesía,
en las suposiciones,
buscar el reconocimiento,
como uno más.
Pero eres distinto,
trabajas en la fe lo justo y necesario,
mientras tus textos te dan el finiquito.
Has cobrado una vida
tormentosa
por valor de una chispa,
has vendido tu alma,
como poco, para formar parte de algo.
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