José Luis Galarza
Poeta que considera el portal su segunda casa
Pasó en la habitación,
que es como un mundo.
donde todo es distinto
y muy profundo.
Sale a bailar
una mano danzante,
vino a saltar
otra mano que espía
qué pasa adentro.
Con el calor entibio
lo que yo siento.
Es que yo guardo
en un cofre interior
lo que más amo.
Son luces que desprenden
bellos colores,
y entre sus hilos descubro
nuevos relojes.
Se hacen nudillos
los bordes y los tonos
de mi mundillo.
En la remera estuve
entretenido
durante mucho tiempo
con este rito.
para quitarme
playeras sin chistar,
no soy cobarde.
Fantasmas de colores
en movimiento,
veo dos manos libres
y van sin tiempo,
en descontrol,
corren como dos perros
tras un farol.
Estuve mucho tiempo,
yo no sé cuánto,
enredado en la madeja
del otro lado.
Ninguna lágrima
rueda por el dolor
en esta página.
Entre hilos y tramas
fui fugitivo
con aquellos colores
voy sin estribos.
En esta casa
ya me siento mejor,
Volvió la calma.
Así no puedo vivir,
en el misterio
la cabeza enterrada,
sin un criterio,
sin mirar nada.
Tomo este autobús,
sigo la marcha.
Aunque den golpe tremendo,
ay, las cosas que no entiendo.
que es como un mundo.
donde todo es distinto
y muy profundo.
Sale a bailar
una mano danzante,
vino a saltar
otra mano que espía
qué pasa adentro.
Con el calor entibio
lo que yo siento.
Es que yo guardo
en un cofre interior
lo que más amo.
Son luces que desprenden
bellos colores,
y entre sus hilos descubro
nuevos relojes.
Se hacen nudillos
los bordes y los tonos
de mi mundillo.
En la remera estuve
entretenido
durante mucho tiempo
con este rito.
para quitarme
playeras sin chistar,
no soy cobarde.
Fantasmas de colores
en movimiento,
veo dos manos libres
y van sin tiempo,
en descontrol,
corren como dos perros
tras un farol.
Estuve mucho tiempo,
yo no sé cuánto,
enredado en la madeja
del otro lado.
Ninguna lágrima
rueda por el dolor
en esta página.
Entre hilos y tramas
fui fugitivo
con aquellos colores
voy sin estribos.
En esta casa
ya me siento mejor,
Volvió la calma.
Así no puedo vivir,
en el misterio
la cabeza enterrada,
sin un criterio,
sin mirar nada.
Tomo este autobús,
sigo la marcha.
Aunque den golpe tremendo,
ay, las cosas que no entiendo.
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