BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nadie explica nada.
Un simple mapa es una luciérnaga
que avisa de una geografía imposible.
El viejo se pierde, el joven duda,
la confusión se generaliza; las mentiras
aproximadas, el racimo de bombas,
el hambre hace estragos con un bonito
columpio a sus espaldas. Yacen
rocíos estériles a las puertas de las montañas:
almendras, frutos banales, secas enmiendas
a una totalidad que se hace dura, extraña.
Y yo pierdo un ojo, el iris parpadeante,
los coches se avecinan, con su tremendo
asco de gasolina.
©
Un simple mapa es una luciérnaga
que avisa de una geografía imposible.
El viejo se pierde, el joven duda,
la confusión se generaliza; las mentiras
aproximadas, el racimo de bombas,
el hambre hace estragos con un bonito
columpio a sus espaldas. Yacen
rocíos estériles a las puertas de las montañas:
almendras, frutos banales, secas enmiendas
a una totalidad que se hace dura, extraña.
Y yo pierdo un ojo, el iris parpadeante,
los coches se avecinan, con su tremendo
asco de gasolina.
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