Alma etérea
Poeta fiel al portal
Que lindos los domingos que despierto ahí,con tu voz en " modo dulce"preguntando si quiero desayunar algo o solo mate.
Ese "modo dulce" hace que prolongues el sonido de la E casi medio segundo más que lo habitual y dibuja una curva pequeña hacia abajo, como una muesca, como cuando un latido se olvida de ser y parece que caemos al vacío por un momento; pero antes de saberlo, el siguiente nos rescata.
Dura poco, como la vida transparente de la efímera, como el parpadeo del que mira absorto una rareza.
Como la lluvia, las soleadas azoteas, los minutos en tu abrazo y otra vez los domingos .
Las alarmas estridentes de tu calle, tu silencio y tus ojos se van en dirección contraria a todo aquello que tira de mi, que sostengo y me sostiene.
Dos líneas divergen hasta perderse de vista
Hoy es domingo y como todos los domingos lloro un poco
No hay ruidos de alarmas en mi calle.
¿Hace frío en la tuya?
¿Llueve?
¿Sonó en tu voz la E medio segundo más que lo habitual en esta mañana?
Ese "modo dulce" hace que prolongues el sonido de la E casi medio segundo más que lo habitual y dibuja una curva pequeña hacia abajo, como una muesca, como cuando un latido se olvida de ser y parece que caemos al vacío por un momento; pero antes de saberlo, el siguiente nos rescata.
Dura poco, como la vida transparente de la efímera, como el parpadeo del que mira absorto una rareza.
Como la lluvia, las soleadas azoteas, los minutos en tu abrazo y otra vez los domingos .
Las alarmas estridentes de tu calle, tu silencio y tus ojos se van en dirección contraria a todo aquello que tira de mi, que sostengo y me sostiene.
Dos líneas divergen hasta perderse de vista
Hoy es domingo y como todos los domingos lloro un poco
No hay ruidos de alarmas en mi calle.
¿Hace frío en la tuya?
¿Llueve?
¿Sonó en tu voz la E medio segundo más que lo habitual en esta mañana?
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