José Luis Galarza
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si el juego es con las hojas que dibujan el patio,
con la gracia danzante y el otoño crujiente,
fiesta es la mirada, virtud este silencio.
Es la montaña rusa que soplando las risas
caen por toboganes hasta llegar a mí.
Si el juego agita todo, yo me brindo al viento,
La frescura es de sábanas en la dura intemperie,
en los saltos el aire es cosquilla en los pies
Quien escala este vértigo olvida un poco el cuerpo.
Si el juego es el espacio donde van mis crayones,
no dejo de temblar ante el blanco infinito.
Si es un laboratorio, voy desnudo en la lluvia,
Cada golpe de cielo sueña con la experiencia.
La utopía es vacío que se llena en silencio.
Si es tan escrupuloso, está hecho de minucias.
La partida inconclusa. Cada carta, un destino.
Si es la interrogación hecha de lejanías,
sobre la oscuridad está mi hogar sin muros.
Si el juego es solitario, no se toma distancia.
No habrá ningún naufragio. Y nadie estará en riesgo.
Que lo natural manda también en la soledad.
Crecemos hacia adentro, crecemos hacia afuera.
Si el juego es una historia engarzada en secretos
y los ojos dan crédito, el brillo es lo que importa,
sabor a conjeturas, a plenitud del verbo.
con la gracia danzante y el otoño crujiente,
fiesta es la mirada, virtud este silencio.
Es la montaña rusa que soplando las risas
caen por toboganes hasta llegar a mí.
Si el juego agita todo, yo me brindo al viento,
La frescura es de sábanas en la dura intemperie,
en los saltos el aire es cosquilla en los pies
Quien escala este vértigo olvida un poco el cuerpo.
Si el juego es el espacio donde van mis crayones,
no dejo de temblar ante el blanco infinito.
Si es un laboratorio, voy desnudo en la lluvia,
Cada golpe de cielo sueña con la experiencia.
La utopía es vacío que se llena en silencio.
Si es tan escrupuloso, está hecho de minucias.
La partida inconclusa. Cada carta, un destino.
Si es la interrogación hecha de lejanías,
sobre la oscuridad está mi hogar sin muros.
Si el juego es solitario, no se toma distancia.
No habrá ningún naufragio. Y nadie estará en riesgo.
Que lo natural manda también en la soledad.
Crecemos hacia adentro, crecemos hacia afuera.
Si el juego es una historia engarzada en secretos
y los ojos dan crédito, el brillo es lo que importa,
sabor a conjeturas, a plenitud del verbo.