José Luis Galarza
Poeta que considera el portal su segunda casa
El artista del hambre comenzó un ayuno.
Nunca le puso fin, nunca.
Nunca llegó su fin, nunca agota el cuerpo.
El ayuno es... no por la negación, no es resistencia.
El ayuno es una decisión de cerrar la boca,
de negar la intromisión.
De no hospedar un estafador. Un usurero.
El ayuno es porque los huesos soportan un sí mismo,
la propia delgadez.
Tiene derecho al ayuno. ¿Por qué la insistencia?
La dieta no es una vacuna... o es una vacuna que no desea.
Lo extraño es la insistencia, el motor constrictor del mundo
ametralla con cucharas que azotan el rostro.
El agotamiento, el tiempo limado de las órdenes, amura.
Ayuna porque no ha comido aún nada que le plazca.
Ayuna porque busca. Porque la búsqueda le crece en el ayuno.
Ayuna porque sabe que nutrirse es otra cosa.
Ayuna porque la búsqueda le crece de costillas suyas y
aloja su ayuno en el plato vacío de la sangre.
J. L. G.
Nunca le puso fin, nunca.
Nunca llegó su fin, nunca agota el cuerpo.
El ayuno es... no por la negación, no es resistencia.
El ayuno es una decisión de cerrar la boca,
de negar la intromisión.
De no hospedar un estafador. Un usurero.
El ayuno es porque los huesos soportan un sí mismo,
la propia delgadez.
Tiene derecho al ayuno. ¿Por qué la insistencia?
La dieta no es una vacuna... o es una vacuna que no desea.
Lo extraño es la insistencia, el motor constrictor del mundo
ametralla con cucharas que azotan el rostro.
El agotamiento, el tiempo limado de las órdenes, amura.
Ayuna porque no ha comido aún nada que le plazca.
Ayuna porque busca. Porque la búsqueda le crece en el ayuno.
Ayuna porque sabe que nutrirse es otra cosa.
Ayuna porque la búsqueda le crece de costillas suyas y
aloja su ayuno en el plato vacío de la sangre.
J. L. G.