Y la armonía de las voces son los ecos del atardecer
con los latidos hondos
con los chispeantes colores de la ciudad…
y es el corazón acompañado
que remonta sobre esas penas
como oleajes espumosos…
y es una caricia de arenas y el pecho a puñados
en un consuelo cien por ciento…
y son las ilusiones
como los reencuentros entre rompientes y murales.
con los latidos hondos
con los chispeantes colores de la ciudad…
y es el corazón acompañado
que remonta sobre esas penas
como oleajes espumosos…
y es una caricia de arenas y el pecho a puñados
en un consuelo cien por ciento…
y son las ilusiones
como los reencuentros entre rompientes y murales.