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Sólo con hacer clik

luz gento

Poeta que considera el portal su segunda casa
Sólo con hacer clik

Cuando vivía en el monte,
mi perro, libre y feliz,
nos seguía cada instante
sin permitir un desliz.

Tan cansino resultaba
que lo tuvimos que atar
y resignado miraba
si nos veía marchar.

Pero un día, de la selva,
llegaron ciertas visitas
que a su paso no dejaban
nada vivo y con colita.

Las llamaban Corrección,
temidas las hormiguitas,
pues hacían exterminio
entre bichos y arañitas.

En su paseo voraz
con Limpopo se encontraron
y relamiéndose pronto
al bocado rodearon.

Atadito en su correa
no pudo lejos correr
y entre mordisco y mordisco
no se pudo defender.

Al escuchar los lamentos
del perrito dolorido
lo socorrieron muy prestos
quien pasaba en el camino.

Después de tal experiencia
no lo volvimos a atar
y queda con la cuerdita
sola atada en el collar.

No ha de ser muy inteligente
nuestro querido Limpopo
porque se cree atado
y no se mueve ni un poco.

Sólo con hacer clik
aunque lo deje sueltito
Limpopo ya nos despide
y se queda muy quietito.

Queda la tranquilidad
que, si vuelven las visitas,
Limpopo pueda escapar
con collar y con cuerdita.​
 
Sólo con hacer clik

Cuando vivía en el monte,
mi perro, libre y feliz,
nos seguía cada instante
sin permitir un desliz.

Tan cansino resultaba
que lo tuvimos que atar
y resignado miraba
si nos veía marchar.

Pero un día, de la selva,
llegaron ciertas visitas
que a su paso no dejaban
nada vivo y con colita.

Las llamaban Corrección,
temidas las hormiguitas,
pues hacían exterminio
entre bichos y arañitas.

En su paseo voraz
con Limpopo se encontraron
y relamiéndose pronto
al bocado rodearon.

Atadito en su correa
no pudo lejos correr
y entre mordisco y mordisco
no se pudo defender.

Al escuchar los lamentos
del perrito dolorido
lo socorrieron muy prestos
quien pasaba en el camino.

Después de tal experiencia
no lo volvimos a atar
y queda con la cuerdita
sola atada en el collar.

No ha de ser muy inteligente
nuestro querido Limpopo
porque se cree atado
y no se mueve ni un poco.

Sólo con hacer clik
aunque lo deje sueltito
Limpopo ya nos despide
y se queda muy quietito.

Queda la tranquilidad
que, si vuelven las visitas,
Limpopo pueda escapar
con collar y con cuerdita.​

Si lo miro con los ojos de la filósofa que vive en mí, te digo que efectivamente hay condicionamientos mentales que nos atan aunque no existan correas.
Pero quiero mirar esta historia con ojos de niña, que me encanta porque es lo primero que estoy leyendo mientras desayuno y vuelve de tu mano ese bello espíritu de los libros de lectura de la primaria.
Escribís todo con el alma, Luz, pero los infantiles se te dan de una manera muy especial.
Un abrazo.
 
Si lo miro con los ojos de la filósofa que vive en mí, te digo que efectivamente hay condicionamientos mentales que nos atan aunque no existan correas.
Pero quiero mirar esta historia con ojos de niña, que me encanta porque es lo primero que estoy leyendo mientras desayuno y vuelve de tu mano ese bello espíritu de los libros de lectura de la primaria.
Escribís todo con el alma, Luz, pero los infantiles se te dan de una manera muy especial.
Un abrazo.
Gracias Cecy. Sí, éste poema, que está basado en un hecho real, tiene lecturas muy profundas, pero contado así y visto desde la inocencia del protagonista y hacia el público que va dirigido nos habla de la confianza y honestidad de esos queridos amigos que jamás esperan traiciones o engaño de nuestra parte.
Gracias por tu visita ua vez más.
Abrazos.
Luz
 
Sólo con hacer clik

Cuando vivía en el monte,
mi perro, libre y feliz,
nos seguía cada instante
sin permitir un desliz.

Tan cansino resultaba
que lo tuvimos que atar
y resignado miraba
si nos veía marchar.

Pero un día, de la selva,
llegaron ciertas visitas
que a su paso no dejaban
nada vivo y con colita.

Las llamaban Corrección,
temidas las hormiguitas,
pues hacían exterminio
entre bichos y arañitas.

En su paseo voraz
con Limpopo se encontraron
y relamiéndose pronto
al bocado rodearon.

Atadito en su correa
no pudo lejos correr
y entre mordisco y mordisco
no se pudo defender.

Al escuchar los lamentos
del perrito dolorido
lo socorrieron muy prestos
quien pasaba en el camino.

Después de tal experiencia
no lo volvimos a atar
y queda con la cuerdita
sola atada en el collar.

No ha de ser muy inteligente
nuestro querido Limpopo
porque se cree atado
y no se mueve ni un poco.

Sólo con hacer clik
aunque lo deje sueltito
Limpopo ya nos despide
y se queda muy quietito.

Queda la tranquilidad
que, si vuelven las visitas,
Limpopo pueda escapar
con collar y con cuerdita.​
Ayyy Luz qué experiencia más enternecedora, pobre Limpopo yo creo que quedó algo traumatizado, pero con cariño todo se enmienda y superará con él toda clase de prueba. Encantada de leerte en estos preciosos y cautivadores versos infantiles, muchos besos para ti con todo mi cariño....muááááacksssssss
 
Ayyy Luz qué experiencia más enternecedora, pobre Limpopo yo creo que quedó algo traumatizado, pero con cariño todo se enmienda y superará con él toda clase de prueba. Encantada de leerte en estos preciosos y cautivadores versos infantiles, muchos besos para ti con todo mi cariño....muááááacksssssss
Gracias amiga. Tus comentarios siempre rebosan cariño. me alegra encontrarte por mis versos infantiles.
Abrazos.
Luz
 
Sólo con hacer clik

Cuando vivía en el monte,
mi perro, libre y feliz,
nos seguía cada instante
sin permitir un desliz.

Tan cansino resultaba
que lo tuvimos que atar
y resignado miraba
si nos veía marchar.

Pero un día, de la selva,
llegaron ciertas visitas
que a su paso no dejaban
nada vivo y con colita.

Las llamaban Corrección,
temidas las hormiguitas,
pues hacían exterminio
entre bichos y arañitas.

En su paseo voraz
con Limpopo se encontraron
y relamiéndose pronto
al bocado rodearon.

Atadito en su correa
no pudo lejos correr
y entre mordisco y mordisco
no se pudo defender.

Al escuchar los lamentos
del perrito dolorido
lo socorrieron muy prestos
quien pasaba en el camino.

Después de tal experiencia
no lo volvimos a atar
y queda con la cuerdita
sola atada en el collar.

No ha de ser muy inteligente
nuestro querido Limpopo
porque se cree atado
y no se mueve ni un poco.

Sólo con hacer clik
aunque lo deje sueltito
Limpopo ya nos despide
y se queda muy quietito.

Queda la tranquilidad
que, si vuelven las visitas,
Limpopo pueda escapar
con collar y con cuerdita.​
En esta vida, cuando no es una cosa es otra :oops:....... pobre Limpopo, habrá que hacer terapia con él.
Un poema (escrito como siempre con muy buena mano) que sirve de aviso a los niños de posibles contratiempos que les pueden ocurrir a seres tan indefensos como ellos.
Un fuerte abrazo, compañera.
Javier.
 
Sólo con hacer clik

Cuando vivía en el monte,
mi perro, libre y feliz,
nos seguía cada instante
sin permitir un desliz.

Tan cansino resultaba
que lo tuvimos que atar
y resignado miraba
si nos veía marchar.

Pero un día, de la selva,
llegaron ciertas visitas
que a su paso no dejaban
nada vivo y con colita.

Las llamaban Corrección,
temidas las hormiguitas,
pues hacían exterminio
entre bichos y arañitas.

En su paseo voraz
con Limpopo se encontraron
y relamiéndose pronto
al bocado rodearon.

Atadito en su correa
no pudo lejos correr
y entre mordisco y mordisco
no se pudo defender.

Al escuchar los lamentos
del perrito dolorido
lo socorrieron muy prestos
quien pasaba en el camino.

Después de tal experiencia
no lo volvimos a atar
y queda con la cuerdita
sola atada en el collar.

No ha de ser muy inteligente
nuestro querido Limpopo
porque se cree atado
y no se mueve ni un poco.

Sólo con hacer clik
aunque lo deje sueltito
Limpopo ya nos despide
y se queda muy quietito.

Queda la tranquilidad
que, si vuelven las visitas,
Limpopo pueda escapar
con collar y con cuerdita.​
Seguro que limpopo aprendió. una especie de contral para su instinto.
ahora goza de la plena libertad. me gusto. saludos amables de luzyabsenta
 
En esta vida, cuando no es una cosa es otra :oops:....... pobre Limpopo, habrá que hacer terapia con él.
Un poema (escrito como siempre con muy buena mano) que sirve de aviso a los niños de posibles contratiempos que les pueden ocurrir a seres tan indefensos como ellos.
Un fuerte abrazo, compañera.
Javier.
Gracias Javier por tu generosidad. Las mascotas son una fuente inagotable de historias.
Un abrazo.
Luz
 
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