La Sexorcisto
Lluna V. L.
Voy,
mato al poema
y vuelvo.
Supermercado lleno de polvo
paquete familiar
de servilletas socialdemócratas,
lechuzas ululando entre los pasillos
mientras el crepúsculo cromado
intenta imponerse en el reino
de los muertos crudos
con la bendición de los panes floridos,
duros, impasibles, silenciosos,
voy
contando agujeros en las paredes,
ojos bizcos de un conflicto sin causa
catáforas de discursos narcolépticos,
venenos
para las cenicientas y blancanieves
pócimas negras
que toman las ricitosdeoros,
alguien busca la primera palabra
del alfabeto y le da sentido,
vengo y asesino el verso.
mato al poema
y vuelvo.
Supermercado lleno de polvo
paquete familiar
de servilletas socialdemócratas,
lechuzas ululando entre los pasillos
mientras el crepúsculo cromado
intenta imponerse en el reino
de los muertos crudos
con la bendición de los panes floridos,
duros, impasibles, silenciosos,
voy
contando agujeros en las paredes,
ojos bizcos de un conflicto sin causa
catáforas de discursos narcolépticos,
venenos
para las cenicientas y blancanieves
pócimas negras
que toman las ricitosdeoros,
alguien busca la primera palabra
del alfabeto y le da sentido,
vengo y asesino el verso.