Melementos
Poeta adicto al portal
en un bosque ilusorio,
por su presencia
con el rostro triste
las piedras murmuran,
impasibles aguas
del manantial
con dulzura la miran,
el verdor la acoge
con sus ramas extendidas,
flores con su esencia
la envuelven y el viento
le susurra al oído,
a lo lejos ella escucha
risas escondidas,
le salen al paso
hadas que, la acarician
y pícaros duendes le guiñan,
ellos tomándole de las manos
la guían en el camino,
y unos tiernos animalitos
ardillas, aves, venados...
la acompañan en ese recorrido.
por su presencia
con el rostro triste
las piedras murmuran,
impasibles aguas
del manantial
con dulzura la miran,
el verdor la acoge
con sus ramas extendidas,
flores con su esencia
la envuelven y el viento
le susurra al oído,
a lo lejos ella escucha
risas escondidas,
le salen al paso
hadas que, la acarician
y pícaros duendes le guiñan,
ellos tomándole de las manos
la guían en el camino,
y unos tiernos animalitos
ardillas, aves, venados...
la acompañan en ese recorrido.