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La gatita

María Baena

Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Miembro del JURADO DE LA MUSA
Llego María
con la cartera en un brazo
y entre las manos
una pequeña gatita.

¡Mamá, estaba entre dos coches,
la iban a atropellar!

En dos días
era la reina de la casa.

Jugaba con todo,
incluso con los huevos duros.

Su dueña era María,
la esperaba
en la silla de la entrada
hasta que ella venia.

A sus pies se acostaba.

Un día en el pueblo,
la gata se alejo mas de lo esperado.

Al poco tiempo
su tripa
empezó a engordar.

Una noche,
la gatita vino a mi cama
y maullaba.

María enseguida vino también.

¿Que le pasa mama?;
esta de parto ,dije.

A nuestro lado
parió dos gatitos.

La gata, los gatitos y María,
dormían juntas.

A las mañanas,
cuando yo doblaba la ropa,
la gatita
dejaba a sus hijos a mi lado
y ella se ponía a tomar el sol.
 
Última edición:
Llego María
con la cartera en un brazo
y entre las manos
una pequeña gatita.

¡Mamá, estaba entre dos coches,
la iban a atropellar!

En dos días
era la reina de la casa.

Jugaba con todo,
incluso con los huevos duros.

Su dueña era María,
la esperaba
en la silla de la entrada
hasta que ella venia.

A sus pies se acostaba.

Un día en el pueblo,
la gata se alejo mas de lo esperado.

Al poco tiempo
su tripa
empezó a engordar.

Una noche,
la gatita vino a mi cama
y maullaba.

María enseguida vino también.

¿Que le pasa mama?;
esta de parto ,dije.

A nuestro lado
pario dos gatitos.

La gata, los gatitos y María,
dormían juntas.

A las mañanas,
cuando yo doblaba la ropa,
la gatita
dejaba a sus hijos a mi lado
y ella se ponía a tomar el sol.
Bellos y dulces versos sobre la historia de la gatita, me gustan los gatitos sobre todo cuando son pequeñitos, tan juguetones. He disfrutado de tu cuento María, un abrazo y bonito jueves..
 
Llego María
con la cartera en un brazo
y entre las manos
una pequeña gatita.

¡Mamá, estaba entre dos coches,
la iban a atropellar!

En dos días
era la reina de la casa.

Jugaba con todo,
incluso con los huevos duros.

Su dueña era María,
la esperaba
en la silla de la entrada
hasta que ella venia.

A sus pies se acostaba.

Un día en el pueblo,
la gata se alejo mas de lo esperado.

Al poco tiempo
su tripa
empezó a engordar.

Una noche,
la gatita vino a mi cama
y maullaba.

María enseguida vino también.

¿Que le pasa mama?;
esta de parto ,dije.

A nuestro lado
parió dos gatitos.

La gata, los gatitos y María,
dormían juntas.

A las mañanas,
cuando yo doblaba la ropa,
la gatita
dejaba a sus hijos a mi lado
y ella se ponía a tomar el sol.
Esa "minina" dando vida a la forma natural de una entrega asociada
al cariño de María. me gusto. saludos amables de luzyabsenta
 
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