Y evocando el negro pulido de las cordilleras
y como guitarras que se treparon al árbol,
y cual playa profunda esas promesas:
cual constelación que muestra la espada
acuerdos de cisnes etéreos
y el espejo en ebullición en el cariño,
y la sombra que es bullicio, bulliciosa,
y el olivo que dialoga con el mar…
y los cuervos que han pasado por nuestra cojera y nos han dejado alfombras.