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Un cadáver para Luciana

Pantematico

Amargo el ron y mi antipática simpatía.
(para quien quiera unirse, y por ser para Luciana, versos blancos, endecasílabos, heroicos y surrealistas como a ella le gustan)

Recuerdos sin tu paz, teñidos prestos
se vuelven por detrás por ellos mismos
que desde tus misivas reconocen
ser amplios por prorroga disponible,
de tantos versos simples atorados
vergüenza derrotada extinta ayer.
 
Última edición:
(para quien quiera unirse, y por ser para Luciana, versos blancos, endecasílabos, heroicos y surrealistas como a ella le gustan)

Recuerdos sin tu paz, teñidos prestos
se vuelven por detrás por ellos mismos
que desde tus misivas reconocen
ser amplios por prorroga disponible,
de tantos versos simples atorados
vergüenza derrotada extinta ayer.

Estos versos me atrapan en sus redes,
yo que estaba escondida entre las rocas,
me sorprendió la luz amarillenta
pulverizando ideas como en cubos,
ingresada en los ámbitos sonoros
me pulsaba una voz dentro del pecho
borbotando palabras licenciosas.
 
(para quien quiera unirse, y por ser para Luciana, versos blancos, endecasílabos, heroicos y surrealistas como a ella le gustan)

Recuerdos sin tu paz, teñidos prestos
se vuelven por detrás por ellos mismos
que desde tus misivas reconocen
ser amplios por prorroga disponible,
de tantos versos simples atorados
vergüenza derrotada extinta ayer.

sigo pero con octosílabos blancos… estoy oxidado en la clásica.



Se extinguió ayer, el mañana,
con un disparo en la nuca
buscando un poco de paz…
buscando en nubes y cielos
cuál dicha trae la flor.
 
Recuerdos sin tu paz, teñidos prestos
se vuelven por detrás por ellos mismos
que desde tus misivas reconocen
ser amplios por prorroga disponible,
de tantos versos simples atorados
vergüenza derrotada extinta ayer.

Estos versos me atrapan en sus redes,
yo que estaba escondida entre las rocas,
me sorprendió la luz amarillenta
pulverizando ideas como en cubos,
ingresada en los ámbitos sonoros
me pulsaba una voz dentro del pecho
borbotando palabras licenciosas.


Se extinguió ayer, el mañana,
con un disparo en la nuca
buscando un poco de paz…
buscando en nubes y cielos
cuál dicha trae la flor.

Volvieron apagados por revueltas
de tres las expresiones son libélulas
se sientan en el campo de cebada
es llaga que esperando no compite
allá de mi homicidio postergado
por la digna esperanza colorida
 
Última edición:
Recuerdos sin tu paz, teñidos prestos
se vuelven por detrás por ellos mismos
que desde tus misivas reconocen
ser amplios por prorroga disponible,
de tantos versos simples atorados
vergüenza derrotada extinta ayer.

Estos versos me atrapan en sus redes,
yo que estaba escondida entre las rocas,
me sorprendió la luz amarillenta
pulverizando ideas como en cubos,
ingresada en los ámbitos sonoros
me pulsaba una voz dentro del pecho
borbotando palabras licenciosas.


Se extinguió ayer, el mañana,
con un disparo en la nuca
buscando un poco de paz…
buscando en nubes y cielos
cuál dicha trae la flor.

Volvieron apagados por revueltas
de tres las expresiones son libélulas
se sientan en el campo de cebada
es llaga que esperando no compite
allá de mi homicidio postergado
por la digna esperanza colorida

Promesa te mantiene suspirando
y tu espera se agota de quetzales
es la selva, llamados ancestrales
y te desboca aullidos que ensordecen
son sordos enigmáticos, cristales,
que se rompen azules de vergüenza
y te miran clamando su inocencia
con mocos escurridos de esperanza.
 
Promesa te mantiene suspirando
y tu espera se agota de quetzales
es la selva, llamados ancestrales
y te desboca aullidos que ensordecen
son sordos enigmáticos, cristales,
que se rompen azules de vergüenza
y te miran clamando su inocencia
con mocos escurridos de esperanza.
¡¡¡wow!!!... sigo...

Recuerdos sin tu paz, teñidos prestos
se vuelven por detrás por ellos mismos
que desde tus misivas reconocen
ser amplios por prorroga disponible,
de tantos versos simples atorados
vergüenza derrotada extinta ayer.

Estos versos me atrapan en sus redes,
yo que estaba escondida entre las rocas,
me sorprendió la luz amarillenta
pulverizando ideas como en cubos,
ingresada en los ámbitos sonoros
me pulsaba una voz dentro del pecho
borbotando palabras licenciosas.

Se extinguió ayer, el mañana,
con un disparo en la nuca
buscando un poco de paz…
buscando en nubes y cielos
cuál dicha trae la flor.

Volvieron apagados por revueltas
de tres las expresiones son libélulas
se sientan en el campo de cebada
es llaga que esperando no compite
allá de mi homicidio postergado
por la digna esperanza colorida

Promesa te mantiene suspirando
y tu espera se agota de quetzales
es la selva, llamados ancestrales
y te desboca aullidos que ensordecen
son sordos enigmáticos, cristales,
que se rompen azules de vergüenza
y te miran clamando su inocencia
con mocos escurridos de esperanza.


La selva con sus cantos y lamentos
regresa por entornos dominantes
la selva penetrando matizada
de fosas tan cambiantes desdoblando
ajenos pensamientos que me atizan
la mente con recuerdos peregrinos
tormentos que de avernos se formaron.
 
Última edición:
Promesa te mantiene suspirando
y tu espera se agota de quetzales
es la selva, llamados ancestrales
y te desboca aullidos que ensordecen
son sordos enigmáticos, cristales,
que se rompen azules de vergüenza
y te miran clamando su inocencia
con mocos escurridos de esperanza.
si wow... eso que mandó Luciana nos dejo chiquitos a todos . Estupendo, joyita de verdad
 
¡¡¡wow!!!... sigo...

Recuerdos sin tu paz, teñidos prestos
se vuelven por detrás por ellos mismos
que desde tus misivas reconocen
ser amplios por prorroga disponible,
de tantos versos simples atorados
vergüenza derrotada extinta ayer.

Estos versos me atrapan en sus redes,
yo que estaba escondida entre las rocas,
me sorprendió la luz amarillenta
pulverizando ideas como en cubos,
ingresada en los ámbitos sonoros
me pulsaba una voz dentro del pecho
borbotando palabras licenciosas.

Se extinguió ayer, el mañana,
con un disparo en la nuca
buscando un poco de paz…
buscando en nubes y cielos
cuál dicha trae la flor.

Volvieron apagados por revueltas
de tres las expresiones son libélulas
se sientan en el campo de cebada
es llaga que esperando no compite
allá de mi homicidio postergado
por la digna esperanza colorida

Promesa te mantiene suspirando
y tu espera se agota de quetzales
es la selva, llamados ancestrales
y te desboca aullidos que ensordecen
son sordos enigmáticos, cristales,
que se rompen azules de vergüenza
y te miran clamando su inocencia
con mocos escurridos de esperanza.


La selva con sus cantos y lamentos
regresa por entornos dominantes
la selva penetrando matizada
de fosas tan cambiantes desdoblando
ajenos pensamientos que me atizan
la mente con recuerdos peregrinos
tormentos que de avernos se formaron.

Es la selva elemento cirncunscrito
que genera las ondas venerables
en aguas cristalinas de turquesa
cenote que princesas se deglute
caracoles perdidos en en el guano
te rompen en pedazos de fractales
e inundan tu razón equidistante
 
Recuerdos sin tu paz, teñidos prestos
se vuelven por detrás por ellos mismos
que desde tus misivas reconocen
ser amplios por prorroga disponible,
de tantos versos simples atorados
vergüenza derrotada extinta ayer.

Estos versos me atrapan en sus redes,
yo que estaba escondida entre las rocas,
me sorprendió la luz amarillenta
pulverizando ideas como en cubos,
ingresada en los ámbitos sonoros
me pulsaba una voz dentro del pecho
borbotando palabras licenciosas.

Se extinguió ayer, el mañana,
con un disparo en la nuca
buscando un poco de paz…
buscando en nubes y cielos
cuál dicha trae la flor.

Volvieron apagados por revueltas
de tres las expresiones son libélulas
se sientan en el campo de cebada
es llaga que esperando no compite
allá de mi homicidio postergado
por la digna esperanza colorida

Promesa te mantiene suspirando
y tu espera se agota de quetzales
es la selva, llamados ancestrales
y te desboca aullidos que ensordecen
son sordos enigmáticos, cristales,
que se rompen azules de vergüenza
y te miran clamando su inocencia
con mocos escurridos de esperanza.


La selva con sus cantos y lamentos
regresa por entornos dominantes
la selva penetrando matizada
de fosas tan cambiantes desdoblando
ajenos pensamientos que me atizan
la mente con recuerdos peregrinos
tormentos que de avernos se formaron.


Es la selva elemento circunscrito
que genera las ondas venerables
en aguas cristalinas de turquesa
cenote que princesas se deglute
caracoles perdidos en el guano
te rompen en pedazos de fractales
e inundan tu razón equidistante.

Pisadas de lodo sobre pasturas
marcan el rumbo de oscuro destino
Si la palabra callara al silencio
luego el silencio mata la palabra
Se muestran tras los espejos sus rostros
brillan ojos, sin orejas, sin bocas.

De lodo las pisadas son pasturas
del rumbo que prosigue desde un sino
cumpliendo las razones azarosas
callado de un instante presuroso
de cuatro acelgas van consideradas
del asunto en orejas como pies.
 
Recuerdos sin tu paz, teñidos prestos
se vuelven por detrás por ellos mismos
que desde tus misivas reconocen
ser amplios por prorroga disponible,
de tantos versos simples atorados
vergüenza derrotada extinta ayer.

Estos versos me atrapan en sus redes,
yo que estaba escondida entre las rocas,
me sorprendió la luz amarillenta
pulverizando ideas como en cubos,
ingresada en los ámbitos sonoros
me pulsaba una voz dentro del pecho
borbotando palabras licenciosas.

Se extinguió ayer, el mañana,
con un disparo en la nuca
buscando un poco de paz…
buscando en nubes y cielos
cuál dicha trae la flor.

Volvieron apagados por revueltas
de tres las expresiones son libélulas
se sientan en el campo de cebada
es llaga que esperando no compite
allá de mi homicidio postergado
por la digna esperanza colorida

Promesa te mantiene suspirando
y tu espera se agota de quetzales
es la selva, llamados ancestrales
y te desboca aullidos que ensordecen
son sordos enigmáticos, cristales,
que se rompen azules de vergüenza
y te miran clamando su inocencia
con mocos escurridos de esperanza.


La selva con sus cantos y lamentos
regresa por entornos dominantes
la selva penetrando matizada
de fosas tan cambiantes desdoblando
ajenos pensamientos que me atizan
la mente con recuerdos peregrinos
tormentos que de avernos se formaron.

Es la selva elemento circunscrito
que genera las ondas venerables
en aguas cristalinas de turquesa
cenote que princesas se deglute
caracoles perdidos en el guano
te rompen en pedazos de fractales
e inundan tu razón equidistante.

Pisadas de lodo sobre pasturas
marcan el rumbo de oscuro destino
Si la palabra callara al silencio
luego el silencio mata la palabra
Se muestran tras los espejos sus rostros
brillan ojos, sin orejas, sin bocas.

De lodo las pisadas son pasturas
del rumbo que prosigue desde un sino
cumpliendo las razones azarosas
callado de un instante presuroso
de cuatro acelgas van consideradas
del asunto en orejas como pies.
Maravilla. Gracias a todos. Abrazos.
 
La vida nos regala nuevos días
que vamos descorchando presurosos
atentos al haber, somos golosos.
Lamentamos el fin de la partida
Nos comemos el cielo con su luz
y las conchas del mar fritas con tiempo.
Banquete suculento hasta la noche.
 
Última edición:
Recuerdos sin tu paz, teñidos prestos
se vuelven por detrás por ellos mismos
que desde tus misivas reconocen
ser amplios por prorroga disponible,
de tantos versos simples atorados
vergüenza derrotada extinta ayer.

Estos versos me atrapan en sus redes,
yo que estaba escondida entre las rocas,
me sorprendió la luz amarillenta
pulverizando ideas como en cubos,
ingresada en los ámbitos sonoros
me pulsaba una voz dentro del pecho
borbotando palabras licenciosas.

Se extinguió ayer, el mañana,
con un disparo en la nuca
buscando un poco de paz…
buscando en nubes y cielos
cuál dicha trae la flor.

Volvieron apagados por revueltas
de tres las expresiones son libélulas
se sientan en el campo de cebada
es llaga que esperando no compite
allá de mi homicidio postergado
por la digna esperanza colorida

Promesa te mantiene suspirando
y tu espera se agota de quetzales
es la selva, llamados ancestrales
y te desboca aullidos que ensordecen
son sordos enigmáticos, cristales,
que se rompen azules de vergüenza
y te miran clamando su inocencia
con mocos escurridos de esperanza.


La selva con sus cantos y lamentos
regresa por entornos dominantes
la selva penetrando matizada
de fosas tan cambiantes desdoblando
ajenos pensamientos que me atizan
la mente con recuerdos peregrinos
tormentos que de avernos se formaron.


Es la selva elemento circunscrito
que genera las ondas venerables
en aguas cristalinas de turquesa
cenote que princesas se deglute
caracoles perdidos en el guano
te rompen en pedazos de fractales
e inundan tu razón equidistante.

Pisadas de lodo sobre pasturas
marcan el rumbo de oscuro destino
Si la palabra callara al silencio
luego el silencio mata la palabra
Se muestran tras los espejos sus rostros
brillan ojos, sin orejas, sin bocas.


De lodo las pisadas son pasturas
del rumbo que prosigue desde un sino
cumpliendo las razones azarosas
callado de un instante presuroso
de cuatro acelgas van consideradas
del asunto en orejas como pies.


La vida nos regala nuevos días
que vamos descorchando presurosos
atentos al haber, somos golosos.
Lamentamos el fin de la partida
Nos comemos el cielo con su luz
y las conchas del mar fritas con tiempo.
Banquete suculento hasta la noche.


La vida es solo bailes educados
que fáciles los pasos van serenos
atentos por hacer, golosas ramas,
mentadas por el fin de la partida
follaje suave en selva peregrina
externa por extremos minerales
banquete suculento del nocturno.
 
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