Encima de la cima
de un cerro anciano,
un ciervo muy ceñudo
miraba airado.
-No me muevo de aquí,
si antes no alcanzo
un pedazo de cielo
con estas manos.
Un lindo cervatillo
lo está mirando:
-No seas presumido,
ciervo cegato,
¿no ves que el bello cielo
está muy alto?
El ciervo, obstinado,
una y otra vez,
alzóse en vano.
(Gran dolor enlos huesos
tuvo buen rato).
de un cerro anciano,
un ciervo muy ceñudo
miraba airado.
-No me muevo de aquí,
si antes no alcanzo
un pedazo de cielo
con estas manos.
Un lindo cervatillo
lo está mirando:
-No seas presumido,
ciervo cegato,
¿no ves que el bello cielo
está muy alto?
El ciervo, obstinado,
una y otra vez,
alzóse en vano.
(Gran dolor enlos huesos
tuvo buen rato).