Los astros de tu espalda
presagian el evento,
y emergen en el viento
todas las despedidas.
El mundo que era nuestro
se escurrió entre los pasos,
y ya no quedan horas
que persigan sus sueños.
Llegados al abrazo
luminoso del salto,
el imprevisto es ruta
y el ocaso es destino.
Puntuales las campanas
estremecen el aire.
Resuenan con urgencia
los ecos que no vuelven.
Las horas que se marchan
repletas de palabras,
derraman sus verdades
encima de las plazas
aturdidas de ofertas.
El tiempo nos acecha.
presagian el evento,
y emergen en el viento
todas las despedidas.
El mundo que era nuestro
se escurrió entre los pasos,
y ya no quedan horas
que persigan sus sueños.
Llegados al abrazo
luminoso del salto,
el imprevisto es ruta
y el ocaso es destino.
Puntuales las campanas
estremecen el aire.
Resuenan con urgencia
los ecos que no vuelven.
Las horas que se marchan
repletas de palabras,
derraman sus verdades
encima de las plazas
aturdidas de ofertas.
El tiempo nos acecha.
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