ANAPLUCHINSKY
Poeta asiduo al portal
En esa bella mañana
pacíficamente
cantaban tres ranas.
Esa hermosa melodía
permanentemente
les daba alegría.
El sol que allí se asomaba
muy atentamente
a ellas escuchaba.
Al son de esa sinfonía
eufóricamente
un grillo aplaudía.
Los pimpollos las oían
y rápidamente
ellos florecían.
Los pájaros en el cielo
sorprendentemente
frenaban su vuelo.
El cantar de aquellas ranas
tan cálidamente
sus almas llenaban.
Ese canto en la mañana
evidentemente
a ellos conquistaba
pacíficamente
cantaban tres ranas.
Esa hermosa melodía
permanentemente
les daba alegría.
El sol que allí se asomaba
muy atentamente
a ellas escuchaba.
Al son de esa sinfonía
eufóricamente
un grillo aplaudía.
Los pimpollos las oían
y rápidamente
ellos florecían.
Los pájaros en el cielo
sorprendentemente
frenaban su vuelo.
El cantar de aquellas ranas
tan cálidamente
sus almas llenaban.
Ese canto en la mañana
evidentemente
a ellos conquistaba
Última edición: