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Dolido

Rosmery Pinilla Acosta

Moder.Surreal, Melanc. Imágen
Miembro del equipo
Moderadores
Yo no sé de pájaros,
no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad debería tener alas.
Alejandra Pizarnik


Dolido

El humo tras bambalina
va disimulando la ansiedad
que va contorneando
la necesidad de rozarte
más allá del holograma,
en la carne,
en la piel, en el beso,
en la pasión que aguarda bajo las sábanas.
Y es que te condensas cual pez
a la atarraya de la sangre,
se bautiza de dolor,
de ardor, de todo lo que se rompe
y que duele,

duele
y sigue doliendo en la quemazón
de las horas;
es una mañana tan gris que
sólo el silencio que circunda
sarcásticamente es el único
barullo que se escucha,
dolido,
sin mancha, sin sangre,
con sal, sin agua,
sin caricias, con sed
pero, con unas manos que gritan,
con unos labios que te nombran,
con el deseo que no esgrime
de distancia para llovernos…

 
Yo no sé de pájaros,
no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad debería tener alas.
Alejandra Pizarnik


Dolido

El humo tras bambalina
va disimulando la ansiedad
que va contorneando
la necesidad de rozarte
más allá del holograma,
en la carne,
en la piel, en el beso,
en la pasión que aguarda bajo las sábanas.
Y es que te condensas cual pez
a la atarraya de la sangre,
se bautiza de dolor,
de ardor, de todo lo que se rompe
y que duele,

duele
y sigue doliendo en la quemazón
de las horas;
es una mañana tan gris que
sólo el silencio que circunda
sarcásticamente es el único
barullo que se escucha,
dolido,
sin mancha, sin sangre,
con sal, sin agua,
sin caricias, con sed
pero, con unas manos que gritan,
con unos labios que te nombran,
con el deseo que no esgrime
de distancia para llovernos…
Tremendo poema Ros… y me gusta en su conjunto de imágenes. Y conociéndote sé que lo haces real… lo único que no me gusta es que duela, duela, duela tanto.

Abrazotes
 
Yo no sé de pájaros,
no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad debería tener alas.
Alejandra Pizarnik


Dolido

El humo tras bambalina
va disimulando la ansiedad
que va contorneando
la necesidad de rozarte
más allá del holograma,
en la carne,
en la piel, en el beso,
en la pasión que aguarda bajo las sábanas.
Y es que te condensas cual pez
a la atarraya de la sangre,
se bautiza de dolor,
de ardor, de todo lo que se rompe
y que duele,

duele
y sigue doliendo en la quemazón
de las horas;
es una mañana tan gris que
sólo el silencio que circunda
sarcásticamente es el único
barullo que se escucha,
dolido,
sin mancha, sin sangre,
con sal, sin agua,
sin caricias, con sed
pero, con unas manos que gritan,
con unos labios que te nombran,
con el deseo que no esgrime
de distancia para llovernos…

Qué fuerte golpea y aniquila esa intangibilidad que se torna oxígeno! Vaya que se duelen esas manos que gritan, esos labios que nombran, debaten, anhelan... todo cuanto se vuelve primordial y está más allá del holograma, y se respira la densa necesidad del tacto de manifestarse, romperse, traspasarlo todo y solo ser, y arder, y palpitar más allá en su deseo de replicarse en el otro, como lluvia de vida, eco en conjunción. Como siempre, la intensidad de tus líneas provoca sentirlas. Muchas Gracias mi Querida Amiga y Poeta @Rosmery Pinilla Acosta por compartir tu Arte conmigo. Lo celebro. Por favor recibe mi saludo cariñoso, mi Admiración y mis mejores deseos en todo, para ti, acompañados de un fuerte abrazo
 
Yo no sé de pájaros,
no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad debería tener alas.
Alejandra Pizarnik


Dolido

El humo tras bambalina
va disimulando la ansiedad
que va contorneando
la necesidad de rozarte
más allá del holograma,
en la carne,
en la piel, en el beso,
en la pasión que aguarda bajo las sábanas.
Y es que te condensas cual pez
a la atarraya de la sangre,
se bautiza de dolor,
de ardor, de todo lo que se rompe
y que duele,

duele
y sigue doliendo en la quemazón
de las horas;
es una mañana tan gris que
sólo el silencio que circunda
sarcásticamente es el único
barullo que se escucha,
dolido,
sin mancha, sin sangre,
con sal, sin agua,
sin caricias, con sed
pero, con unas manos que gritan,
con unos labios que te nombran,
con el deseo que no esgrime
de distancia para llovernos…
Uffff, la triste distancia que tanto duele...


Tremendo poema escrito desde el alma Ros.

Cariños bella!!! Un abrazo grande!!
 
Yo no sé de pájaros,
no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad debería tener alas.
Alejandra Pizarnik


Dolido

El humo tras bambalina
va disimulando la ansiedad
que va contorneando
la necesidad de rozarte
más allá del holograma,
en la carne,
en la piel, en el beso,
en la pasión que aguarda bajo las sábanas.
Y es que te condensas cual pez
a la atarraya de la sangre,
se bautiza de dolor,
de ardor, de todo lo que se rompe
y que duele,

duele
y sigue doliendo en la quemazón
de las horas;
es una mañana tan gris que
sólo el silencio que circunda
sarcásticamente es el único
barullo que se escucha,
dolido,
sin mancha, sin sangre,
con sal, sin agua,
sin caricias, con sed
pero, con unas manos que gritan,
con unos labios que te nombran,
con el deseo que no esgrime
de distancia para llovernos…
mi querida poetisa, si que haces sentir ese ruido sarcástico que solo el silencio puede ensordecer.

tu poesía, es mágica sin duda

un abrazo fuerte
 
Yo no sé de pájaros,
no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad debería tener alas.
Alejandra Pizarnik


Dolido

El humo tras bambalina
va disimulando la ansiedad
que va contorneando
la necesidad de rozarte
más allá del holograma,
en la carne,
en la piel, en el beso,
en la pasión que aguarda bajo las sábanas.
Y es que te condensas cual pez
a la atarraya de la sangre,
se bautiza de dolor,
de ardor, de todo lo que se rompe
y que duele,

duele
y sigue doliendo en la quemazón
de las horas;
es una mañana tan gris que
sólo el silencio que circunda
sarcásticamente es el único
barullo que se escucha,
dolido,
sin mancha, sin sangre,
con sal, sin agua,
sin caricias, con sed
pero, con unas manos que gritan,
con unos labios que te nombran,
con el deseo que no esgrime
de distancia para llovernos…


El amor tangible, de cuerpo y sangre, el de mirar a los ojos, parece una rareza en estos tiempos modernos de virtualidad.
Está maravillosamente bien definida la sensación de intangibilidad que se hace dolorosa.
Siempre digo, Rosmery, que tu poesía tiene alma y tu pluma talento para comunicarla a los lectores.
Un abrazo y feliz semana.
 
Yo no sé de pájaros,
no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad debería tener alas.
Alejandra Pizarnik


Dolido

El humo tras bambalina
va disimulando la ansiedad
que va contorneando
la necesidad de rozarte
más allá del holograma,
en la carne,
en la piel, en el beso,
en la pasión que aguarda bajo las sábanas.
Y es que te condensas cual pez
a la atarraya de la sangre,
se bautiza de dolor,
de ardor, de todo lo que se rompe
y que duele,

duele
y sigue doliendo en la quemazón
de las horas;
es una mañana tan gris que
sólo el silencio que circunda
sarcásticamente es el único
barullo que se escucha,
dolido,
sin mancha, sin sangre,
con sal, sin agua,
sin caricias, con sed
pero, con unas manos que gritan,
con unos labios que te nombran,
con el deseo que no esgrime
de distancia para llovernos…
Hermoso poema, en especial, el verso final. Un abrazo.
 
Qué fuerte golpea y aniquila esa intangibilidad que se torna oxígeno! Vaya que se duelen esas manos que gritan, esos labios que nombran, debaten, anhelan... todo cuanto se vuelve primordial y está más allá del holograma, y se respira la densa necesidad del tacto de manifestarse, romperse, traspasarlo todo y solo ser, y arder, y palpitar más allá en su deseo de replicarse en el otro, como lluvia de vida, eco en conjunción. Como siempre, la intensidad de tus líneas provoca sentirlas. Muchas Gracias mi Querida Amiga y Poeta @Rosmery Pinilla Acosta por compartir tu Arte conmigo. Lo celebro. Por favor recibe mi saludo cariñoso, mi Admiración y mis mejores deseos en todo, para ti, acompañados de un fuerte abrazo
Gracias a ti por tu lectura compañera, recibe un fuerte abrazo y mis buenos deseos.
 
El amor tangible, de cuerpo y sangre, el de mirar a los ojos, parece una rareza en estos tiempos modernos de virtualidad.
Está maravillosamente bien definida la sensación de intangibilidad que se hace dolorosa.
Siempre digo, Rosmery, que tu poesía tiene alma y tu pluma talento para comunicarla a los lectores.
Un abrazo y feliz semana.
Gracias por tu lectura Cecy y aún más por tu sensibilidad en el comentario.
Abrazos de vuelta.
 
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