BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Es éste el imperio de la muerte.
Mortal, piensa como lo que eres,
sino, alas de cera como Prometeo,
han de salirte, que a tus anhelos
no sirvan. A morir venimos, y
solamente a ello; pocos dejan huella,
dejando sus tripas, colgadas al borde
del desfiladero. En tu senda, no pidas
lujos ni oropeles, columnas jónicas o dóricas,
que tus altares decoren;
exige humildad siempre, sabiendo que nada
eres.
©
Mortal, piensa como lo que eres,
sino, alas de cera como Prometeo,
han de salirte, que a tus anhelos
no sirvan. A morir venimos, y
solamente a ello; pocos dejan huella,
dejando sus tripas, colgadas al borde
del desfiladero. En tu senda, no pidas
lujos ni oropeles, columnas jónicas o dóricas,
que tus altares decoren;
exige humildad siempre, sabiendo que nada
eres.
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