BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
A veces el ojo
se pone conforme,
y observa en destellos
algo.
Pero es frío el cuerpo
que lo sostiene; frías
sus manos, y su vientre
acusado. Misterio de vida
y de muerte, en un ámbito
de carne, enfrentado.
Como en lidia inútil
pasión y razón, a lo largo
del cuerpo, se extienden,
sin entenderse. Razón,
quiere para sí sola el dominio.
Lo mismo que pasión,
a sí sola por impulsos obedece.
Ah pero qué martirio
de carne y hueso, el que machaca
mi frente. Dejadme, déjenme
a solas con mis sienes-.
©
se pone conforme,
y observa en destellos
algo.
Pero es frío el cuerpo
que lo sostiene; frías
sus manos, y su vientre
acusado. Misterio de vida
y de muerte, en un ámbito
de carne, enfrentado.
Como en lidia inútil
pasión y razón, a lo largo
del cuerpo, se extienden,
sin entenderse. Razón,
quiere para sí sola el dominio.
Lo mismo que pasión,
a sí sola por impulsos obedece.
Ah pero qué martirio
de carne y hueso, el que machaca
mi frente. Dejadme, déjenme
a solas con mis sienes-.
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