Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Inquietante la palabra deseo
como queso de gruyere
o flauta mágica
repleta de agujeros,
por donde se filtra el aire,
gota a gota,
rellenando vacíos
de realidades malditas
y poco acostumbradas
a recuerdos vivos.
Inquietante el temblor de la hoja
por encima del pozo
que ve la oscuridad
de un agua presa,
con ansiedad de fuentes,
rendijas y labios
y apertura de miras
y sed de recorrido
de un lugar a otro.
Inquietante que no nos acostemos
dos veces en el mismo lecho,
como en un mismo río
que nos lleva
y deja,
la piel que no se siente
colgada de las ramas,
al calor del sol
en todo invierno.