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Los locos pueden ser los cuerdos, la historia sabe algo sobre eso . Muy genuino.
saludos
Versos para meditar. Grata lectura, por ello también pienso : no adoreis a un loco su demencia es contagiosa, tiene adicciones que atrapan y nos hacen perder el sentido del humano que somos. Saludos, que este bien Angel.
La dualidad a tal punto. Sal y azúcar en un cáliz de tiempo. Seremos resumidos como crujientes hojas y sin embargo...Son las ocho veintidós de la noche
de este jueves diecinueve de agosto.
La lluvia toca un vals que desconozco
y un sentimiento de dolor sale a flote
Ya son las ocho cuarenta y dos y aquí sigo
tumbado sobre un océano de caos,
no solo tengo lagunas, también cientos de lagos.
—No te aborrezco asesino, solo te maldigo.
Las ocho cincuenta y seis, noche de un lunes.
El dolor se escribe de poco a poco, como un grito.
El invierno maldito es un huésped frío y fijo.
Y la vida una enfermedad de la que no soy inmune.
Nueve y dos, Sir Samuel canta un Âme desgarrador.
¿Quién puede herir mejor o peor que el recuerdo?
¿Quién se atreve a elegir entre cielo e infierno?
Si ambos reinos los dirige el mismo dictador.
Nueve y treinta y nueve, llueve hormigón de arriba
Tempestad de piedras, tormenta de reproches
Viento que tiene real cédula para andar de noche
¿Qué mano temible puede detener su ira?
Y yo un humano podrido e indigente
En las avenidas mal alumbradas de esta vida
Me empecino como un perro dando vueltas
Lloro mi cadáver tétrico e indiferente.
Diez y cinco, ¿acaso basta el lamento,
Para sentirse vacío o para sentirse lleno?
La venganza es un café que se endulza con odio.
El odio es un dulce adictivo igual que el ajenjo.
Cinco y treinta y dos, madrugada de martes.
El dolor hincó su tienda, se instaló despacio.
El corazón está sin fuerzas, no se oyen sus pasos.
Los pensamientos giran sobre su propio eje.
Nueve y veintiocho, ¡calla corazón, deja respirar a otros!
El aire es un bien, que esta bien que haga falta.
Todos los mortales nos uniremos a la misma marcha.
yo cojo mi camino, firmo y sello, ¡No adoréis a un loco!
Angel EC Chub
La dualidad a tal punto. Sal y azúcar en un cáliz de tiempo. Seremos resumidos como crujientes hojas y sin embargo...
Grato pasar por aquí, poeta. Saludos.
La culpa no las tiene los influencers sino
sus seguidores...y el dolor de ser diferente
en una sociedad que privilegia (hipócritamente) la uniformidad.
Interesante poema .
Saludo