• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Efecto mariposa

Starsev Ionich

Poeta asiduo al portal
A principio de año el caño lucía abigarrado y sucio. Las casetas improvisadas utilizaban cualquier retazo semi-impermeable a modo de ventana, de techo, de zaguán. Se diría que entre más casetas en fila decoraban el caño, más limpia estaba la ciudad.

La asamblea general del conjunto residencial Pablo VI preocupada por el aumento de tugurios improvisados colindando su parque central, en cabeza de don Facundo Cervera, ilustrísimo militar pensionado con un pasado de dudosa reputación, decidió pedir a la alcaldía del barrio una colaboración para ubicar a los habitantes de calle en otro lugar.

Por cosas de papeleo su moción no fue escuchada en los tiempos previsibles para la comunidad. Lo extraño es que desde mitad de año empezaron a desaparecer las casetas coloridas y de paso sus fachosos habitantes. Los perros callejeros aullaban de hambre a la luna que, a veces tenía la oportunidad de asomarse sobre todo el smog acumulado en el cielo capitalino. Pero ya no aparecía alguien que los alimentará.

La ciudad lucía asquerosa y don Facundo ratificaba su segundo mandato en la asamblea, con el caño colindante cada vez más despejado.
 
A principio de año el caño lucía abigarrado y sucio. Las casetas improvisadas utilizaban cualquier retazo semi-impermeable a modo de ventana, de techo, de zaguán. Se diría que entre más casetas en fila decoraban el caño, más limpia estaba la ciudad.

La asamblea general del conjunto residencial Pablo VI preocupada por el aumento de tugurios improvisados colindando su parque central, en cabeza de don Facundo Cervera, ilustrísimo militar pensionado con un pasado de dudosa reputación, decidió pedir a la alcaldía del barrio una colaboración para ubicar a los habitantes de calle en otro lugar.

Por cosas de papeleo su moción no fue escuchada en los tiempos previsibles para la comunidad. Lo extraño es que desde mitad de año empezaron a desaparecer las casetas coloridas y de paso sus fachosos habitantes. Los perros callejeros aullaban de hambre a la luna que, a veces tenía la oportunidad de asomarse sobre todo el smog acumulado en el cielo capitalino. Pero ya no aparecía alguien que los alimentará.

La ciudad lucía asquerosa y don Facundo ratificaba su segundo mandato en la asamblea, con el caño colindante cada vez más despejado.
El realmente consideraba la necesidad de perpetuarse en un poder, aun
comprendiendo que su actuacion no fue justa. me gusto mucho. luzyabsenta
NOTA: lo paso a prosas generales pues tiene mas de 150 palabras
 
Los intereses de los políticos nunca van de acuerdo con el pueblo que lo necesita,
es la triste realidad de nuestros países. Me gusta mucho tu composición en su
forma, buen uso del lenguaje, lo disfruté inmenso. Besitos cariñosos apretados
en tus mejillas.
 
Atrás
Arriba