He leído todos los textos y me han parecido muy interesantes, y creo que en el orden práctico he aprendido más sobre el asunto, que en algún artículo que alguna vez haya consultado. Me resulta muy cercano el comentario incluido por JOMAB, porque mi conducta ante el tema de los derechos es casi idéntica, incluido lo relativo al "placer "de ser objeto de un plagio, que en mi caso colinda con la vanidad. Que sepa, no he sido objeto de plagio, y llevo más de 50 años publicando en diferentes campos. Pero siento que, dado el caso, me queda entonces la irónica satisfacción de saber que el plagiador -con su conducta- reconoce como nadie el posible valor de la obra plagiada, y al mismo tiempo su incapacidad para superarla: y esa es su peor condena, para toda la vida, aun cuando se haya beneficiado materialmente con ello… Un poco más y le escribo dándole las gracias por ayudarme a divulgar mi propia obra, aunque sea con el nombre de otro...
Resulta además que, por intuición, llegué a la conclusión de que publicar una obra en varios lugares (y comencé por MundoPoesía) podría resultar una vía segura –no ya para cuidar la autoría– sino hasta para evitar un posible plagio. Por mi actividad profesional conozco que una comprobación de autoría en artículos científicos, se realiza tomando las ideas claves del trabajo que evaluamos, y hacemos una búsqueda casuística en internet, y de seguro la liebre salta en más de un lugar, cuando un trabajo científico no es original. A eso se le llama más o menos “Ingeniería inversa” y pienso que sea un proceder simple que utilice un plagiador potencial, para no cometer el error de “plagiar” un texto que es conocido en todas partes…
Ahora me interesa entrar en una arista parecida del asunto, que no es precisamente el plagio, sino lo que pueda entenderse o no como “OBRA INÉDITA”, especialmente en lo que interesa a la participación en concursos literarios.
En los últimos meses he leído cientos de convocatorias en las que, por lo general, queda ambigua la definición que los organizadores asumen al considerar si una obra es o no “INÉDITA”. De hecho, si se evalúa literalmente, lo declarado en la mayoría de las convocatorias, especialmente en el caso de los poemarios, permite incluir en una obra poemas que ya hemos dado a conocer en la red. Es decir, sigue siendo inédita una obra aunque algunos o muchos de sus poemas ya estén publicados de forma individual en la red, porque literalmente la obra es la suma de todos. Por tanto, como obra técnicamente es in{edita, aunque parcialmente tenga contenidos que sopn de conocimiento público. Pienso que así es como debiera ser, pero si Ud va a presentar esa obra en un concurso, por lo general queda ambiguo si para los organizadores es ese el concepto; o lo que pretenden -y no declaran- es un carácter de “inédito absoluto”, que hay que "inferir" de lo dicho en la convocatoria. Incluso, en la obra de perfil científico, docente y en las ingenierías, es común que una obra incluya contenidos de otras, siempre y cuando las fuentes queden claras, y no por ello la obra en sí misma ve afectada su originalidad.
En esto, curiosamente, nos sacan amplia ventaja los directores de cine. Una película puede competir, incluso ya premiada, en diferentes festivales internacionales, y hacerse precisamente famosa por la importancia de los premios obtenidos. Lo paradójico ocurre cuando una película resulta ser la versión cinematográfica de una obra literaria, que ha sido premiada previamente en un concurso, y entonces llevada al cine. En este caso, la obra original, salvo situaciones de premios específicos, no puede participar, nunca más en un concurso, pero la película derivada de esa obra si pudiera recibir diversidad de premios, y existen ejemplos numerosos de esta curiosidad…
Espero que el extenso comentario motivo otros. Así todos vamos ganado en conocimientos, y quien sabe si estemos contribuyendo a cambiar las cosas.
Mis saludos a todos
Frank
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