Meletea
Poeta recién llegado
Desde niños asumimos con la inocencia más inerme,
que el tiempo nos alimenta a todos por igual
con la respuesta justa, con el camino despejado
y una proyección materializada de nuestros deseos
infantiles.
No es que a mi edad sea la vida un viaje
continuo sobre un mar turbulento, pero al
mapa que he trazado le han salido líneas por
rutas desconocidas y borrado otras tantas
que mis pies ya habían pisado.