Oona
Poeta recién llegado
Esa infinita vida la atormenta
como un maleficio en su mente
resuella débil en la hecatombe
de las sombras y la iniquidad,
por lo tanto
manifiesta en ese código
su insufrible juventud terminar.
En la difunta conversación
que su pueblo reclama
se le prendió el cause eterno
de la llama de la tensión,
su cerebro ermitaño
se enerva con esa infinita crueldad,
en la nauseabunda necesidad de ser eterna.
Pero de pronto,
besa el agua del campo con su barba,
en los caminos canta al llegar a los nidos,
entre los pinos el sonido
de las hojas cercena su aire,
en las estrellas encuentra el secreto,
todo absolutamente tiene la forma
que la luz ha querido darle,
aún el paraje solitario rebosa de vida
debajo de las piedras y debajo de sus pies,
corazón palurdo,
es tan burdo, es casi amarillo sol,
es el canto de la anciana
que observa desde la colina,
ella no pudo vivir ya esa vida,
ella se ha quedado en silencio,
ahora es libre,
aprende del canto del aire
en la soledad de la montaña.
como un maleficio en su mente
resuella débil en la hecatombe
de las sombras y la iniquidad,
por lo tanto
manifiesta en ese código
su insufrible juventud terminar.
En la difunta conversación
que su pueblo reclama
se le prendió el cause eterno
de la llama de la tensión,
su cerebro ermitaño
se enerva con esa infinita crueldad,
en la nauseabunda necesidad de ser eterna.
Pero de pronto,
besa el agua del campo con su barba,
en los caminos canta al llegar a los nidos,
entre los pinos el sonido
de las hojas cercena su aire,
en las estrellas encuentra el secreto,
todo absolutamente tiene la forma
que la luz ha querido darle,
aún el paraje solitario rebosa de vida
debajo de las piedras y debajo de sus pies,
corazón palurdo,
es tan burdo, es casi amarillo sol,
es el canto de la anciana
que observa desde la colina,
ella no pudo vivir ya esa vida,
ella se ha quedado en silencio,
ahora es libre,
aprende del canto del aire
en la soledad de la montaña.
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