Dobló él su pañuelo en un barco
(por supuesto tomó uno limpio)
y navegó sobre arrecifes y acantilados
a donde viven las golondrinas.
Las golondrinas del cielo del atardecer,
que acosan como ruiseñores,
encaramado en el borde de su bote
y cantó en suaves idiomas azules.
Así navegó entre tarde y la noche.
Tomó su corazón en sus manos
cuando sintió que se encallaría
suavemente en las nubes del sueño.
(por supuesto tomó uno limpio)
y navegó sobre arrecifes y acantilados
a donde viven las golondrinas.
Las golondrinas del cielo del atardecer,
que acosan como ruiseñores,
encaramado en el borde de su bote
y cantó en suaves idiomas azules.
Así navegó entre tarde y la noche.
Tomó su corazón en sus manos
cuando sintió que se encallaría
suavemente en las nubes del sueño.