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Angie... otra victima del Sida

  • Iniciador del tema Iniciador del tema Gustavo Cervantes
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G

Gustavo Cervantes

Invitado
Me vestía yo de payaso para ir al hospital general,
a brindarle un poco de alegría a los enfermos,
era algo que me gustaba hacer...con una guitarra
y una bolsa de globos...cada martes a las dos de la tarde.
había algunos niños...pero la mayoría eran adultos
que no tenían muchos recursos, ni familia.
En una de mis visitas llegué al cuarto piso,
donde estaban los más enfermos...Ahí estaba Angie.
Era una mujer muy bonita y risueña, que muchas veces
yo había visto caminando la avenida...no la conocía,
solamente escuché sus risas aveces...y también aveces
escuché que maldecía...entré en su cuarto con una sonrisa
y con mi nariz de bola roja...y unas pestañas largas
pero no le dió risa, por el contrario, se le escapó una lágrima.
yo no esperaba esa reacción, solo le tomé una mano
y le dije...Todo estará bien Angela(había visto su nombre
en la puerta) dios te dará las fuerzas para resisitir esta prueba.
Angie no podía hablar...tomo una libreta que tenía ahí en su mesa
y escribió...Gracias...
me despedí con un ademán y me encaminé hacia la puerta.
Voltié a verla y sentí lástima...no era tán joven pero era bonita.
miré que estaba escribiendo; levantó la vista y me enseñó
el cuaderno "conocí a tantos y ninguno me visita" ...
Acerqué la silla y me senté a su lado...no sabía que decirle
se miraba tan triste...con la mirada perdida...
traté de decirle con palabras dulces que Dios la amaba
y que si se arrepentía dios la salvaría...
me ofreció que leyera su libreta...tantas cosas que tenía
y una página con muchas manchas de lágrimas...

"Fueron muchos años de completa indeferencia,
queria con mi silencio quizás,
hacer al corazón creer que no existia,
que al amor al que yo imploraba era solo fantasia;
en mi propia obstinacion,
sin piedad apagaba la llama de mi fuego
y le cerraba cruelmente las puertas
a la felicidad que tanto ansiaba;
huia cobardemente escondiendo la mirada,
y luego me reia de lo que creia que era una hazaña.
Pensaba que con quedarme a la distancia,
iba a desaparecer el sentimiento y a salvarse mi alma.
Escudada en mi arraigada ignorancia,
juzgaba mis frustrados intentos de encontrar consuelo,
como una señal predestinada.
Era en mi amargura Dios el que mandaba,
que viviera siempre en soledad...abandonada.
Pero entre mas tiempo pasaba,
mas grande era la necesidad de mi alma,
y mas era también en mi ansiedad, mi desencanto.
Al no encontrar en el amor respuesta,
me refugiaba en el alcohol como un cobarde,
y ebria de dolor y sin remedio,
me perdia mas y mas sin darme cuenta.
Engañada siempre por mi estupido egoismo,
no escuchaba los gritos de mi espiritu caido
y en lugar de tratar de levantarme,
me arrastraba solamente por el vicio.
Y en brazos del placer yo me entregaba,
buscando con mi cuerpo hayar cariño,
y aunque muchas veces sentia las miradas,
al extender mis brazos, quedaba en el vacio.
Ilusionada muchas veces por la belleza de las caras
y atraida por la fuerza del pecado,
del amor me olvidaba por un rato.
Pero después de ese momento de pasión o de descanzo,
más grande era la amargura de mis penas;
porque al cerrar la puerta volvia la soledad, volvia mi llanto.
Y asi se fué mi tiempo, se fueron mis mejores años,
entre amargas risas y callados llantos.
Se fueron también mis sueños, desapareció el encanto
y mi atractiva sonrisa en mueca se fue cambiando.
Todo lo bueno de mi alma poco a poco se fue apagando,
y mi orgullo pisoteado, quedo ahogado en el fango.
Murieron mis esperanzas, terminaron mis quimeras,
soy vieja ya y estoy muy sola,
la consecuencia de mis errores hoy me ha alcanzado
y tirada en una cama la enfermedad me ha dejado;
no hay remedio para mi mal, me han desahuciado,
voy a morir muy pronto o quizas mi agonía sea prolongada.
Solo Dios es el que sabe, el castigo que me ha enviado.
Se que he de morir mas no estoy triste,
estoy resignada a padecer mi amarga suerte
y después de tantos años de pecados.
Bendigo a mi dios... porque inventó la muerte."

Esto escribió Angie en su libreta, quizás era una carta
pero no tenía destinatario...me la quedé como mía.

solo una vez mas volví a buscarla...pero ya no estaba.

Angie murió en paz...me dijo la enfermera
tenía solo treinta y cinco años, nunca tuvo hijos
no tenía familia, o quizá no se dieron cuenta.
Hoy después que ha pasado ya mucho tiempo la recuerdo
en esa cama...enferma de muerte...enferma del alma.


Hay un vacío en la avenida, donde Angie caminaba
y en el pequeño café donde ella se sentaba casi a diario,
Hay una foto colgada en la pared ... "Angela"
 
Gustavo, querido amigo, que triste historia pero que se repite todos los días. Me ha conmovido su historias de Angela y que ahora descanse de todo el mal que esa horrible enfermedad produce.

Abrazos y besitos de pera duplicados en memoria de Angie...
Es cierto Lupita, ahora que vuelvo a leer esta Historia tan triste, también me ha conmovido,
vivmos cada dia con la incertidumbre... hay muchas cosas buenas en la vida...
rodeadas de tanto mal.
Gracias bonita por acercarte. Oremos.
 
Qué triste
Me vestía yo de payaso para ir al hospital general,
a brindarle un poco de alegría a los enfermos,
era algo que me gustaba hacer...con una guitarra
y una bolsa de globos...cada martes a las dos de la tarde.
había algunos niños...pero la mayoría eran adultos
que no tenían muchos recursos, ni familia.
En una de mis visitas llegué al cuarto piso,
donde estaban los más enfermos...Ahí estaba Angie.
Era una mujer muy bonita y risueña, que muchas veces
yo había visto caminando la avenida...no la conocía,
solamente escuché sus risas aveces...y también aveces
escuché que maldecía...entré en su cuarto con una sonrisa
y con mi nariz de bola roja...y unas pestañas largas
pero no le dió risa, por el contrario, se le escapó una lágrima.
yo no esperaba esa reacción, solo le tomé una mano
y le dije...Todo estará bien Angela(había visto su nombre
en la puerta) dios te dará las fuerzas para resisitir esta prueba.
Angie no podía hablar...tomo una libreta que tenía ahí en su mesa
y escribió...Gracias...
me despedí con un ademán y me encaminé hacia la puerta.
Voltié a verla y sentí lástima...no era tán joven pero era bonita.
miré que estaba escribiendo; levantó la vista y me enseñó
el cuaderno "conocí a tantos y ninguno me visita" ...
Acerqué la silla y me senté a su lado...no sabía que decirle
se miraba tan triste...con la mirada perdida...
traté de decirle con palabras dulces que Dios la amaba
y que si se arrepentía dios la salvaría...
me ofreció que leyera su libreta...tantas cosas que tenía
y una página con muchas manchas de lágrimas...

"Fueron muchos años de completa indeferencia,
queria con mi silencio quizás,
hacer al corazón creer que no existia,
que al amor al que yo imploraba era solo fantasia;
en mi propia obstinacion,
sin piedad apagaba la llama de mi fuego
y le cerraba cruelmente las puertas
a la felicidad que tanto ansiaba;
huia cobardemente escondiendo la mirada,
y luego me reia de lo que creia que era una hazaña.
Pensaba que con quedarme a la distancia,
iba a desaparecer el sentimiento y a salvarse mi alma.
Escudada en mi arraigada ignorancia,
juzgaba mis frustrados intentos de encontrar consuelo,
como una señal predestinada.
Era en mi amargura Dios el que mandaba,
que viviera siempre en soledad...abandonada.
Pero entre mas tiempo pasaba,
mas grande era la necesidad de mi alma,
y mas era también en mi ansiedad, mi desencanto.
Al no encontrar en el amor respuesta,
me refugiaba en el alcohol como un cobarde,
y ebria de dolor y sin remedio,
me perdia mas y mas sin darme cuenta.
Engañada siempre por mi estupido egoismo,
no escuchaba los gritos de mi espiritu caido
y en lugar de tratar de levantarme,
me arrastraba solamente por el vicio.
Y en brazos del placer yo me entregaba,
buscando con mi cuerpo hayar cariño,
y aunque muchas veces sentia las miradas,
al extender mis brazos, quedaba en el vacio.
Ilusionada muchas veces por la belleza de las caras
y atraida por la fuerza del pecado,
del amor me olvidaba por un rato.
Pero después de ese momento de pasión o de descanzo,
más grande era la amargura de mis penas;
porque al cerrar la puerta volvia la soledad, volvia mi llanto.
Y asi se fué mi tiempo, se fueron mis mejores años,
entre amargas risas y callados llantos.
Se fueron también mis sueños, desapareció el encanto
y mi atractiva sonrisa en mueca se fue cambiando.
Todo lo bueno de mi alma poco a poco se fue apagando,
y mi orgullo pisoteado, quedo ahogado en el fango.
Murieron mis esperanzas, terminaron mis quimeras,
soy vieja ya y estoy muy sola,
la consecuencia de mis errores hoy me ha alcanzado
y tirada en una cama la enfermedad me ha dejado;
no hay remedio para mi mal, me han desahuciado,
voy a morir muy pronto o quizas mi agonía sea prolongada.
Solo Dios es el que sabe, el castigo que me ha enviado.
Se que he de morir mas no estoy triste,
estoy resignada a padecer mi amarga suerte
y después de tantos años de pecados.
Bendigo a mi dios... porque inventó la muerte."

Esto escribió Angie en su libreta, quizás era una carta
pero no tenía destinatario...me la quedé como mía.

solo una vez mas volví a buscarla...pero ya no estaba.

Angie murió en paz...me dijo la enfermera
tenía solo treinta y cinco años, nunca tuvo hijos
no tenía familia, o quizá no se dieron cuenta.
Hoy después que ha pasado ya mucho tiempo la recuerdo
en esa cama...enferma de muerte...enferma del alma.


Hay un vacío en la avenida, donde Angie caminaba
y en el pequeño café donde ella se sentaba casi a diario,
Hay una foto colgada en la pared ... "Angela"
Qué triste, qué penita más grande es la historia que nos cuentas, no sé que responderte porque mis ánimos acabaron en un pozo profundo, me entregué por completo al poema y quedé derrotada porque me metí en el papel de esa chica, me gustó tu poema porque al final me encoje el corazón y además veo imagen por imagen todos los momentos en que pasó, como una película real, un saludo poeta, aunque llore en silencio por la pena
 
Qué triste

Qué triste, qué penita más grande es la historia que nos cuentas, no sé que responderte porque mis ánimos acabaron en un pozo profundo, me entregué por completo al poema y quedé derrotada porque me metí en el papel de esa chica, me gustó tu poema porque al final me encoje el corazón y además veo imagen por imagen todos los momentos en que pasó, como una película real, un saludo poeta, aunque llore en silencio por la pena
no te sientas tan mal por la làgrima, tambièn yo moquiè ... es una historia real. Si hubieras visto mi maquillaje de payaso omg ... gracias Mayca... por tu compasiòn
 
Salí del trabajo.
Era casi las diez de la noche y corría para coger el último tren de vuelta a ése hogar al cual nunca quiero volver.
Hoy miércoles de ceniza.
Nos preparamos para la cuaresma.
Ayuno y sacrificio para conmemorar y acompañar a Jesús en sus cuarenta noches por el desierto.
La antesala de su crucifixión.

¿Porqué te cuento ésto?

Porque al leerte en ése tren,
pude verte acompañando a Angie y me fue imposible contestarte.
Iba llorando y sonándome los mocos.
Disimulando para que los que me estaban mirando creyesen que era un catarro.

Nunca nadie debería morir en soledad.
Ni siquiera un animal.
Poder aferrar una mano y sentir la piel cálida del que está a tu lado.
Abrir los ojos y ver ésa mirada de última hora,la dulzura de ésa última palabra,la tibia caricia y exhalar.
El corazón se para y todo acaba.
Ya no duele nada.
Seremos un recuerdo.
A los payasos nos gusta hacer reír,pero lloramos mucho luego.
Me transportaste y vi mi reflejo en Angela.
Yo también tengo cartas de despedida escritas.
Porque hay días en que el maquillaje de payaso se borra y no puedes hacer gracia.
Soy Sandra.
Gracias por no huir y quedarte y empeñarte y llamarme y tirarme del pelo y decírme mil veces bonita y pelearte con los grises y por ése horrible Julio Iglesias.

Sí quiero.
 
Última edición:
Salí del trabajo.
Era casi las diez de la noche y corría para coger el último tren de vuelta a ése hogar al cual nunca quiero volver.
Hoy miércoles de ceniza.
Nos preparamos para la cuaresma.
Ayuno y sacrificio para conmemorar y acompañar a Jesús en sus cuarenta noches por el desierto.
La antesala de su crucifixión.

¿Porqué te cuento ésto?

Porque al leerte en ése tren,
pude verte acompañando a Angie y me fue imposible contestarte.
Iba llorando y sonándome los mocos.
Disimulando para que los que me estaban mirando creyesen que era un catarro.

Nunca nadie debería morir en soledad.
Ni siquiera un animal.
Poder aferrar una mano y sentir la piel cálida del que está a tu lado.
Abrir los ojos y ver ésa mirada de última hora,la dulzura de ésa última palabra,la tibia caricia y exhalar.
El corazón se para y todo acaba.
Ya no duele nada.
Seremos un recuerdo.
A los payasos nos gusta hacer reír,pero lloramos mucho luego.
Me transportaste y vi mi reflejo en Angela.
Yo también tengo cartas de despedida escritas.
Porque hay días en que el maquillaje de payaso se borra y no puedes hacer gracia.
Soy Sandra.
Gracias por no huir y quedarte y empeñarte y llamarme y tirarme del pelo y decírme mil veces bonita y pelearte con los grises y por ése horrible Julio Iglesias.

Sí quiero.
Hola Sandra... También yo observo la cuaresma... no recibo la ceniza,
pero en sacrificio ofrendo algo que me guste mucho, por tradición
y quizás para reforzar un poco la fuerza de voluntad que casi siempre esta mas debil que las tentacions.
La historia de Angie, solo me se el final... y eso que ella escribió.
pero lo que si sé es que las malditas enfermedades no tienen preferencias, no discriminan a nadie.

Gracias por tu testimonio... Y no te soltaré de mi mano... en este portal hay mucho espacio,
mucho que leer y mucho que decir... mucho porqué reir... y un poquito porqué llorar
 
No entiendo porque esté tremendo relato no tiene más visitas y o comentarios, pero es excelente, triste, real y atrapante, impresionantes letras, felicitaciones compañero

Hola Imperfecto... Gracias por tu visita por tu comentario amable...
Esta galaxia esta repleta de astros muy brillantes...
No es facil llenar el ojo de los excelentes...
Y también porque yo no soy de mucho comentar... creo que es por eso.

Hay muchas historias... Gracias.
 
Gus que hermosura de relato, es absolutamente luminoso la manera como lo hilvanas
y llegas a ese triste final. Obviamente hay muchas cosas en la vida que son muy injustas,
pero esas enfermedades son demasiado terribles, yo nunca me vestí de payaso, pero si
algunas veces tuve que hacerle frente a la enfermedad y a los enfermos por cuestiones
de trabajo y es muy desgastante y triste vivir esas situaciones, aunque cualquier granito
de arena que uno pueda aportar es importante. Besitos apretados en tus mejillas.
 
Gus que hermosura de relato, es absolutamente luminoso la manera como lo hilvanas
y llegas a ese triste final. Obviamente hay muchas cosas en la vida que son muy injustas,
pero esas enfermedades son demasiado terribles, yo nunca me vestí de payaso, pero si
algunas veces tuve que hacerle frente a la enfermedad y a los enfermos por cuestiones
de trabajo y es muy desgastante y triste vivir esas situaciones, aunque cualquier granito
de arena que uno pueda aportar es importante. Besitos apretados en tus mejillas.

Hola Anita,
Gracias por acercarte y leer este relato tan extenso; desafortunadamente para muchos, es una triste realidad.

Y ahora el riesgo de este nuevo virus que nos amenazará por mucho tiempo
Solo esperamos que Jehová cuide de su pueblo.
 
Emotivo relato, conmovedor , así es la existencia para muchos que han padecido esta dura enfermedad.
La solidaridad humana es puesta a prueba siempre desde que existimos como especie y es hoy con esta virosis aún más necesaria.

Hola Daniel...
Si, todas las enfermedades o agentes externos en nuestro cuerpo causan mucho dolor...
tanto fisico como emocional...
Gracias por tu cometario amable.
 
Tantas vidas, tantos momentos, tanta injusticia, todo lo que ven aquellos que entran a un hospital y saben mirar, comprender que han llegado a la morada de la muerte, al infierno de Dante, que de una manera u otra nos pega, tira y arrastra el alma hacia ese purgatorio llamado vida. Impresionante historia Gustavo, saludos Daniel
 
Tantas vidas, tantos momentos, tanta injusticia, todo lo que ven aquellos que entran a un hospital y saben mirar, comprender que han llegado a la morada de la muerte, al infierno de Dante, que de una manera u otra nos pega, tira y arrastra el alma hacia ese purgatorio llamado vida. Impresionante historia Gustavo, saludos Daniel
 
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