CFM
Poeta recién llegado
EL PRINCIPIO DE LA OQUEDAD
II
CARIBDIS
Distorsión del océano es su boca;
las espirales de Blake. Ella es.
Y el reflejo del vórtice en su piel
son mis ojos atravesándola.
Entre abisales púlsares que invocan
soles flagelados sin rostro. Al ver,
¿cuán profundo habrá llegado mi ser?
¿Cuánto extinto en su alma giratoria?
Toda esperanza en su corazón de urna
colapsa formando un portal. Espectros
sin edad que su vastedad desnudan.
¡Demasiado lejos! De albergar sueños
no hay luz que atesore esperanza alguna
aunque no más que éso poseemos.
II
CARIBDIS
Distorsión del océano es su boca;
las espirales de Blake. Ella es.
Y el reflejo del vórtice en su piel
son mis ojos atravesándola.
Entre abisales púlsares que invocan
soles flagelados sin rostro. Al ver,
¿cuán profundo habrá llegado mi ser?
¿Cuánto extinto en su alma giratoria?
Toda esperanza en su corazón de urna
colapsa formando un portal. Espectros
sin edad que su vastedad desnudan.
¡Demasiado lejos! De albergar sueños
no hay luz que atesore esperanza alguna
aunque no más que éso poseemos.