K-rolissa
Poeta reconocido en el portal
Un cuarto oscuro,
los ojos se tiñen de esqueletos
la verdad entonces, se escupe
entre las ramas que aciertan
a echar sombra sobre
los pliegues de mi cama.
Estoy sola,
hace frío
y una procesión de
miedos temblorosos
flagelan los nervios
y sus tantas terminaciones.
Ojalá el insomnio
le tosa sangre a mis pulmones,
ojalá el color
recupere la mirada,
ojalá la histeria
se vaya a morir
al estanque negro
de una ninfa de algodón.
Ojalá algún día me abandone
ésta media sonrisa pública,
el pánico inusual
y la puta necesidad
de hablar en jeroglíficos
más allá del alcance
de la vista,
detrás de la superficie
donde vive el secreto cargado
mordiéndose la lengua
entre la espuma tibia
de azules y grises.
Tus letras.
Mi alma.
los ojos se tiñen de esqueletos
la verdad entonces, se escupe
entre las ramas que aciertan
a echar sombra sobre
los pliegues de mi cama.
Estoy sola,
hace frío
y una procesión de
miedos temblorosos
flagelan los nervios
y sus tantas terminaciones.
Ojalá el insomnio
le tosa sangre a mis pulmones,
ojalá el color
recupere la mirada,
ojalá la histeria
se vaya a morir
al estanque negro
de una ninfa de algodón.
Ojalá algún día me abandone
ésta media sonrisa pública,
el pánico inusual
y la puta necesidad
de hablar en jeroglíficos
más allá del alcance
de la vista,
detrás de la superficie
donde vive el secreto cargado
mordiéndose la lengua
entre la espuma tibia
de azules y grises.
Tus letras.
Mi alma.