Cuando recuerda, en un gemido, la playa…
cuando regresaban, con nuestras caravanas de abalorios...
cuando nos hechizaban, esas luciérnagas ,
y temblaba, en papel de fumar, la madrugada;
cada huida, por esos cielos piratas…
de las fotografías y naipes del hueso
, un nuevo tacto del diseño,
otra revancha, de buhardillas y mandarinas…
del trueno, que comunica sus cabellos,
y en millares de puentes, las manos…
acaso, de aquellas heridas,
que se encauzaron por los tejados ;
por los castillos de la serpiente que mariconea…
cuando regresaban, con nuestras caravanas de abalorios...
cuando nos hechizaban, esas luciérnagas ,
y temblaba, en papel de fumar, la madrugada;
cada huida, por esos cielos piratas…
de las fotografías y naipes del hueso
, un nuevo tacto del diseño,
otra revancha, de buhardillas y mandarinas…
del trueno, que comunica sus cabellos,
y en millares de puentes, las manos…
acaso, de aquellas heridas,
que se encauzaron por los tejados ;
por los castillos de la serpiente que mariconea…