Sigifredo Silva Rodríguez
Poeta adicto al portal
Érase una hormiguita laboriosa
la que no descansaba en su labor,
eso se le veía en su sudor
haciendo su faena silenciosa.
Érase una pandita perezosa
que andaba por el campo sin vigor,
el día se le hacía agotador,
siempre se le veía temblorosa.
Es la pandita un animal bonito,
pero al ser perezosa, nuestra amiga,
intensas atenciones nos demanda.
Si progresar deseas, amiguito,
apúntale al trabajo de la hormiga,
no imites la pereza de la panda.
la que no descansaba en su labor,
eso se le veía en su sudor
haciendo su faena silenciosa.
Érase una pandita perezosa
que andaba por el campo sin vigor,
el día se le hacía agotador,
siempre se le veía temblorosa.
Es la pandita un animal bonito,
pero al ser perezosa, nuestra amiga,
intensas atenciones nos demanda.
Si progresar deseas, amiguito,
apúntale al trabajo de la hormiga,
no imites la pereza de la panda.