Sigifredo Silva Rodríguez
Poeta adicto al portal
Estando en el cementerio,
el día de los difuntos,
entre tantos seres juntos
uno vi pálido y serio.
Mujer bella, a mi criterio,
que contemplé con encanto;
cubriéndola con un manto
le hice gustoso el amor,
pero ¡fue tal mi pavor
al saber que era un espanto!
Salí de allá horrorizado
por un fantasma violar,
aunque eso me ha de pasar
por ser tan enamorado.
«Puedes salir ahuyentado,
mas algún día vendrás
y otro espíritu serás»,
me dijo el espectro riendo,
«nuestro idilio está surgiendo,
de nuevo el amor me harás».
el día de los difuntos,
entre tantos seres juntos
uno vi pálido y serio.
Mujer bella, a mi criterio,
que contemplé con encanto;
cubriéndola con un manto
le hice gustoso el amor,
pero ¡fue tal mi pavor
al saber que era un espanto!
Salí de allá horrorizado
por un fantasma violar,
aunque eso me ha de pasar
por ser tan enamorado.
«Puedes salir ahuyentado,
mas algún día vendrás
y otro espíritu serás»,
me dijo el espectro riendo,
«nuestro idilio está surgiendo,
de nuevo el amor me harás».