Khar Asbeel
Poeta fiel al portal
Claustros de silencio,
remembranzas angustiosas
sobre letargos umbríos.
Abro el foso que hospedará mi ataúd
en el orfeón de cruces huérfanas.
Amargas constelaciones septentrionales
tiemblan en famélicos despliegues
de amarguras teñidas de eternidad.
La luna unge mi cadáver,
lo purifica del limo encallecido
de tanto tiempo fermentado
en la piel enmascarada de hipocresía.
Réquiems fétidos
fraguados de rencores perentorios
tejen la aspereza de mi mortaja
y acunan el insomnio de mi sepulcro.
Nada queda por recordar
en este valle pavimentado de penumbras
donde el garfio del viento indemne
hacer tremolar los jirones de mi alma
en un purgatorio de columnas heladas
donde el tiempo se petrifica en un grito.
remembranzas angustiosas
sobre letargos umbríos.
Abro el foso que hospedará mi ataúd
en el orfeón de cruces huérfanas.
Amargas constelaciones septentrionales
tiemblan en famélicos despliegues
de amarguras teñidas de eternidad.
La luna unge mi cadáver,
lo purifica del limo encallecido
de tanto tiempo fermentado
en la piel enmascarada de hipocresía.
Réquiems fétidos
fraguados de rencores perentorios
tejen la aspereza de mi mortaja
y acunan el insomnio de mi sepulcro.
Nada queda por recordar
en este valle pavimentado de penumbras
donde el garfio del viento indemne
hacer tremolar los jirones de mi alma
en un purgatorio de columnas heladas
donde el tiempo se petrifica en un grito.