Jean Picazo
Poeta recién llegado
Ventajas y desventajas de ser una princesa
En el reino de un tirano de seis años,
el pueblo añoraba la luz de una princesa,
su dulzura, su fragancia, su belleza…
Y un día nací yo. ¡Oh, gran sorpresa!
Ser princesa fue muy beneficioso,
¡y el reino se colmó de dulzura!
Aquel sátrapa se puso en cintura,
Y los reyes bailaron de gozo.
Y todo era miel sobre hojuelas…
hasta que llegó otro hermanito.
¿Dos tiranos? ¡Ay, bendito!
¡Esto es peor que un dolor de muelas!
Que si el grande porque es el mayor,
que si el otro porque está chiquito,
que me pegan si no me quito.
Ser el sándwich no tiene honor.
Los experimentos de mamá tuve que aguantarme,
me traía como de niña a sus muñecas.
Y si tan solo hubieran visto mis muecas
cuando papá intentaba peinarme.
Aguantando berrinches y muladas
de un par de inevitables hermanos,
¡es como estar atada de manos!
Ser princesa no es un cuento de hadas.
Mas siendo justos, yo debo aceptar
que ser la princesa tiene sus ventajas,
no es que tenga castillos y alhajas,
pero mi fortuna es vasta como el mar.
Adivinen quién es la consentida...
Mamá y yo vamos solas al shopping y por helado.
A papá lo tengo hipnotizado,
si quiero algo, basta con que se lo pida.
En el cine yo escojo la película.
Y a veces, saliendo de la escuela,
tarde de chicas con mi abuela,
¡la cantidad de risas es ridícula!
Ser la princesa... ¡me causa alegría!
Con mis hermanos... me divierto y me río.
El mejor cuarto es el mío,
y mi baño no huele a gasolinería.
En el reino de un tirano de seis años,
el pueblo añoraba la luz de una princesa,
su dulzura, su fragancia, su belleza…
Y un día nací yo. ¡Oh, gran sorpresa!
Ser princesa fue muy beneficioso,
¡y el reino se colmó de dulzura!
Aquel sátrapa se puso en cintura,
Y los reyes bailaron de gozo.
Y todo era miel sobre hojuelas…
hasta que llegó otro hermanito.
¿Dos tiranos? ¡Ay, bendito!
¡Esto es peor que un dolor de muelas!
Que si el grande porque es el mayor,
que si el otro porque está chiquito,
que me pegan si no me quito.
Ser el sándwich no tiene honor.
Los experimentos de mamá tuve que aguantarme,
me traía como de niña a sus muñecas.
Y si tan solo hubieran visto mis muecas
cuando papá intentaba peinarme.
Aguantando berrinches y muladas
de un par de inevitables hermanos,
¡es como estar atada de manos!
Ser princesa no es un cuento de hadas.
Mas siendo justos, yo debo aceptar
que ser la princesa tiene sus ventajas,
no es que tenga castillos y alhajas,
pero mi fortuna es vasta como el mar.
Adivinen quién es la consentida...
Mamá y yo vamos solas al shopping y por helado.
A papá lo tengo hipnotizado,
si quiero algo, basta con que se lo pida.
En el cine yo escojo la película.
Y a veces, saliendo de la escuela,
tarde de chicas con mi abuela,
¡la cantidad de risas es ridícula!
Ser la princesa... ¡me causa alegría!
Con mis hermanos... me divierto y me río.
El mejor cuarto es el mío,
y mi baño no huele a gasolinería.
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