Cetrero3
Poeta fiel al portal
Le guardo mi cariño
al puente improvisado:
Cruzando yo, de niño,
por piedras afanado,
subido en una, hermoso,
me puse yo a bailar,
de barro pegajoso
llené charca y lugar;
el barro entró en el ojo
(más bien era puré),
se puso todo rojo
y yo me resbalé,
quedé todo prendido
del lodo más marrano,
volví muy ofendido
a casa bien temprano;
en casa, agua del pozo,
bien fría, ¡congelada!,
quitó barro y sollozo
(que horror) de una sentada.
Y ahora aún la veo
clavada en el fangar,
la piedra que morfeo
me quiere recordar;
y ahora yo la quiero
tal cual me la encontré:
metida en su agujero
sin baile y sin puré.
Última edición: