ecos del silencio
Poeta adicto al portal
Vaya, vaya; sí que pena
me ha traído esta mañana,
a través de la ventana
contemplé la triste escena.
Mi gatito saltarín
atrapó una golondrina,
la dejó por una esquina
como un gato malandrín.
Se que le pides perdón
por tus garritas traviesas,
se no existe vileza
en tu tierno corazón.
Es tu instinto cazador
de atrapar lo que se mueve
también se, que tu no puedes
ser un gato malhechor.
me ha traído esta mañana,
a través de la ventana
contemplé la triste escena.
Mi gatito saltarín
atrapó una golondrina,
la dejó por una esquina
como un gato malandrín.
Se que le pides perdón
por tus garritas traviesas,
se no existe vileza
en tu tierno corazón.
Es tu instinto cazador
de atrapar lo que se mueve
también se, que tu no puedes
ser un gato malhechor.
Última edición: