myriam stella
Poeta fiel al portal
Un cuento para ti primera parte
Caminando por la luna
en un cráter me caí
me dolía la cintura
de los golpes que me di.
Pero eso no fue nada
comparando lo que vi
un marciano que cantaba
con platillos de marfil.
Su mirada me asustaba
rayos verdes vi salir
de sus ojos y pestañas
que lanzaba sobre mí.
Y con voz muy enojada
en su idioma oí decir
has dañado mi morada
destruido mi jardín.
¡Pero yo no veo nada!
solo piedras y un barril
amarrado con dos lazos
y en su tapa un colibrí.
Y acercándose a mí lado
En su llanto le entendí
mi jardín son estas piedras
mi tesoro brilla aquí.
Me mostró su gran morada
destapando su barril
una entrada se miraba
un gran túnel de veril.
Una luz azul brillaba
con chispitas carmesí
que adornaban las escalas
¡Otro mundo descubrí!
Me envolvió con su frazada
me sentó sobre un tapiz
adornado de esmeraldas
perfumado de alheli.
Me mostro su gran tesoro
y me hizo repetir
que jamás diría nada
de lo que había visto aquí.
Vi una cámara amoblada
vi balcones, lujos vi
y una linda marcianita
y su canto interrumpí.
Cuando él a ella tocaba
Con platillos de marfil
yo me siento avergonzado
ya ni se que hago aquí.
Caminando por la luna
en un cráter me caí
me dolía la cintura
de los golpes que me di.
Pero eso no fue nada
comparando lo que vi
un marciano que cantaba
con platillos de marfil.
Su mirada me asustaba
rayos verdes vi salir
de sus ojos y pestañas
que lanzaba sobre mí.
Y con voz muy enojada
en su idioma oí decir
has dañado mi morada
destruido mi jardín.
¡Pero yo no veo nada!
solo piedras y un barril
amarrado con dos lazos
y en su tapa un colibrí.
Y acercándose a mí lado
En su llanto le entendí
mi jardín son estas piedras
mi tesoro brilla aquí.
Me mostró su gran morada
destapando su barril
una entrada se miraba
un gran túnel de veril.
Una luz azul brillaba
con chispitas carmesí
que adornaban las escalas
¡Otro mundo descubrí!
Me envolvió con su frazada
me sentó sobre un tapiz
adornado de esmeraldas
perfumado de alheli.
Me mostro su gran tesoro
y me hizo repetir
que jamás diría nada
de lo que había visto aquí.
Vi una cámara amoblada
vi balcones, lujos vi
y una linda marcianita
y su canto interrumpí.
Cuando él a ella tocaba
Con platillos de marfil
yo me siento avergonzado
ya ni se que hago aquí.