Muchas gracias por tu visita, gracias por tu bello comentario. Un abrazo.
Agradable respuesta la tuya para el comentario.
Debo de tomar iniciativa y leer nuevamente esta
apreciada obra llena de fantasia relatada.
gracias. luzyabsenta
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Muchas gracias por tu visita, gracias por tu bello comentario. Un abrazo.
Muchas gracias de nuevo.Agradable respuesta la tuya para el comentario.
Debo de tomar iniciativa y leer nuevamente esta
apreciada obra llena de fantasia relatada.
gracias. luzyabsenta
Cuando el sol desciende en el horizonte forma sombras sobre nuestra cama, sobre nuestros cuerpos. Son como una prisión de la piel que nos atrapa y atemoriza. Ayer Sandra me miró de soslayo y me preguntó algo nimio, pero dulce, mientras asistía con tedio a las sombras que trepaban por sus caderas. Si no fuera ella, siempre purificada por la cantidad de agua que bebe, hubiera resultado obsceno. Son un incordio lo sé, podríamos cambiar la cama de sitio y las sombras ya no treparían por nuestras sábanas cómo dedos ávidos de vida y carne, podríamos cerrar las contraventanas, correr las cortinas, bajar las persianas, podríamos, pero nos perderíamos nuestra puesta de sol favorita. Así que asistimos resignados a las conquistas de las sombras, las hacemos de lado mientras hablamos de postres, de la reparación del coche o de las tareas del jardín. Un día hicimos el amor mientras las sombras dibujaban tatuajes vivos sobre nosotros, lo hicimos como un desprecio final, resultó descorazonador. Se pasearon por nuestros cuerpos, retorcidas, como moldes exactos de nuestra esencia, dibujaron mapas fantasmales que llevan a lugares terribles. Terminaremos viviendo a oscuras para no verlas, me dice Sandra. Lo sé.
Me gusta mucho el realismo mágico, tu paisano Cortazar es mi favorito y mi faroEs interesante como les diste entidad y protagonismo a esas sombras. Tu estilo es muy particular, entre lo mágico y lo cotidiano, y tu manera de relatar es apacible, realmente es un placer encontrar tus historias.
Un abrazo y feliz semana.
Cuando el sol desciende en el horizonte forma sombras sobre nuestra cama, sobre nuestros cuerpos. Son como una prisión de la piel que nos atrapa y atemoriza. Ayer Sandra me miró de soslayo y me preguntó algo nimio, pero dulce, mientras asistía con tedio a las sombras que trepaban por sus caderas. Si no fuera ella, siempre purificada por la cantidad de agua que bebe, hubiera resultado obsceno. Son un incordio lo sé, podríamos cambiar la cama de sitio y las sombras ya no treparían por nuestras sábanas cómo dedos ávidos de vida y carne, podríamos cerrar las contraventanas, correr las cortinas, bajar las persianas, podríamos, pero nos perderíamos nuestra puesta de sol favorita. Así que asistimos resignados a las conquistas de las sombras, las hacemos de lado mientras hablamos de postres, de la reparación del coche o de las tareas del jardín. Un día hicimos el amor mientras las sombras dibujaban tatuajes vivos sobre nosotros, lo hicimos como un desprecio final, resultó descorazonador. Se pasearon por nuestros cuerpos, retorcidas, como moldes exactos de nuestra esencia, dibujaron mapas fantasmales que llevan a lugares terribles. Terminaremos viviendo a oscuras para no verlas, me dice Sandra. Lo sé.
Agradecido por tu comentario a mi comentario. No capto la esencia del mismo, no percibo el riesgo, pero ahora mismo entra luz por la ventana y brisa fresca, puede ser por eso.Decir esto siempre comporta un riesgo... Vaya sigue doliendo, el tiempo de duelo dura de dos a tres años.
Fabuloso pero claro, cuando te han dado un premio es difícil correr el riesgo de estar equivocado.
Muchas gracias Palmira, convertir lo inanimado en animado, o en este caso lo que ni siquiera es si no ausencia es una manera entretenida de indagar en cuestiones más profundas.Atrapa la descripción, te hace visualizarlas con una inmensa claridad. Me ha encantado por su originalidad y lo bien presentado que está. Felicidades!!
Palmira
Muchas gracias por tu comentario marlene, las sombras sólo se proyectan cuando la luz se encuentra en su camino con algo corpóreo. Huir de las sombras implicaría huir de la luz y de la misma existencia. Pero como proyección que son de algo real, puede haber motivos a veces para querer esconderse de ellas.Ellas siempre están allí,
buscando la luz para hacerse notar.
Arman un teatro en todo lo que toca.
....Fantástica prosa , felicidades!
saludo.