FRANCO LIMBER
Poeta recién llegado
Destruirse en las noches frías, si lo deseo,
sin duda en El Alto
Y jugar con mi piel,
ver cuanta sangre burbujea entre mis manos,
Como un niño mirando el cielo a través de la ventana
Y sin duda mi tristeza que me acompaña,
Llueve, y entre ellas mis lágrimas reflejan mi oasis y salgo a brincar entre la mugrienta desesperación de mi inconsciente.
El caminar palpitante en tierras andinas, la vida mística,
Tortura, mi cuchillo y tu alma inservible
Por fin comprendí que no existe perdón para el ayer… para el mañana…siempre… Catastrófico es el despertar bañado en sangre
Entre grasas y el veneno del recuerdo
Siempre solo, solitario y mísero
He aquí lo que queda de tu fantasmal desprecio
He aquí lo que inspira las leyendas.
Escucha por fin el grito de mis víctimas,
La tuya, aúlla cobarde, te llevaste mi tesoro
Estoy tan cerca de ti, mírame a la cara.
Duerme para siempre alma ingenua
sin duda en El Alto
Y jugar con mi piel,
ver cuanta sangre burbujea entre mis manos,
Como un niño mirando el cielo a través de la ventana
Y sin duda mi tristeza que me acompaña,
Llueve, y entre ellas mis lágrimas reflejan mi oasis y salgo a brincar entre la mugrienta desesperación de mi inconsciente.
El caminar palpitante en tierras andinas, la vida mística,
Tortura, mi cuchillo y tu alma inservible
Por fin comprendí que no existe perdón para el ayer… para el mañana…siempre… Catastrófico es el despertar bañado en sangre
Entre grasas y el veneno del recuerdo
Siempre solo, solitario y mísero
He aquí lo que queda de tu fantasmal desprecio
He aquí lo que inspira las leyendas.
Escucha por fin el grito de mis víctimas,
La tuya, aúlla cobarde, te llevaste mi tesoro
Estoy tan cerca de ti, mírame a la cara.
Duerme para siempre alma ingenua