ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
La piel del presagio
Indefectiblemente arribará la nada
dueña del sigilo sin ningún misterio,
tal vez se ha anunciado o acaso apenas
habrás columbrado la piel del presagio.
Tu dios fue expulsado hace tanto tiempo
y clamas en silencio pidiendo a la suerte
que no ocurra pronto la noche sin luna,
esa noche oscura sin tampoco estrella
llena del vacío que ahoga promesas
que sumirá en pena tus últimos sueños…
Entre la desolación por venir que intuyes,
como agazapada vela una esperanza
pequeña callada y oculta en la niebla:
no hay destino escrito que no sea evitable,
si fuese oportuna y en momento exacto,
si acaso arribara de negro La Dama
arrasadora del abatimiento y de conjeturas,
guía y sendero, madre auxiliadora,
de la vida aciaga rescatista egregia…
Indefectiblemente arribará la nada
dueña del sigilo sin ningún misterio,
tal vez se ha anunciado o acaso apenas
habrás columbrado la piel del presagio.
Tu dios fue expulsado hace tanto tiempo
y clamas en silencio pidiendo a la suerte
que no ocurra pronto la noche sin luna,
esa noche oscura sin tampoco estrella
llena del vacío que ahoga promesas
que sumirá en pena tus últimos sueños…
Entre la desolación por venir que intuyes,
como agazapada vela una esperanza
pequeña callada y oculta en la niebla:
no hay destino escrito que no sea evitable,
si fuese oportuna y en momento exacto,
si acaso arribara de negro La Dama
arrasadora del abatimiento y de conjeturas,
guía y sendero, madre auxiliadora,
de la vida aciaga rescatista egregia…
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