myriam stella
Poeta fiel al portal
Esta sirílo sentado comiéndose mi zapato
con un grito yo lo espanto, pero nunca me hace caso
entonces cojo la escoba para asustarlo y calmarlo
pero el sale corriendo y meneando su rabo.
Se sube sobre la mesa luego salta hasta el patio
se esconde en un arbusto tapándose con un manto
me le arrimo despacito llevo en mi mano un lazo
para tirarlo a su cuello y así poder agarrarlo.
Pero su instinto le avisa, siento que me ha escuchado
y cuando tiro la cuerda otra vez se me ha escapado
¡Sirilo ven para acá! aquí te estoy esperando
le grito una y otra vez vas a dañar mi zapato.
Sirílo sabe que yo de tanto correr me canso
y me olvido de cogerlo y me regreso despacio
agitada ya no hay fuerzas entonces se va acercando
y con su lengua afuera me regresa mi zapato.
Sirílo es muy travieso todo lo vive agarrando
sabe que yo le juego, y con amor voy y lo alzo
él se pone muy contento y me da tres lengüetazos
en mi cara y mi nariz y también me da un abrazo.
con un grito yo lo espanto, pero nunca me hace caso
entonces cojo la escoba para asustarlo y calmarlo
pero el sale corriendo y meneando su rabo.
Se sube sobre la mesa luego salta hasta el patio
se esconde en un arbusto tapándose con un manto
me le arrimo despacito llevo en mi mano un lazo
para tirarlo a su cuello y así poder agarrarlo.
Pero su instinto le avisa, siento que me ha escuchado
y cuando tiro la cuerda otra vez se me ha escapado
¡Sirilo ven para acá! aquí te estoy esperando
le grito una y otra vez vas a dañar mi zapato.
Sirílo sabe que yo de tanto correr me canso
y me olvido de cogerlo y me regreso despacio
agitada ya no hay fuerzas entonces se va acercando
y con su lengua afuera me regresa mi zapato.
Sirílo es muy travieso todo lo vive agarrando
sabe que yo le juego, y con amor voy y lo alzo
él se pone muy contento y me da tres lengüetazos
en mi cara y mi nariz y también me da un abrazo.