Cuentista
Silencio, un cuento.
ROMÁNTICO FINAL
¿Cómo describir el amor?
Ábranse los infiernos que la llevaron
y adentrarme pueda en ellos, con flagrantes ojos
adentrarme pueda en esos mares
de umbrales que todos temen
salivando tizones escupidos, al más viril de los diantres.
Se hospedan las bestias abrasando mis noches
y la rabia me contagia orfandad
abrazando su ausencia, como ella la mía,
he bajado a los infiernos donde arde el corazón
no pueden las llamas consumir un amor encendido
mi inerme Irene, no pueden conmigo.
Azota más rojo el fuego cuando la beso
en este profundo confín amagado
donde desnudos se adora nuestra piel
fulgurando en plutónico orgasmo.
Supura la carne complacida
destapada en el reino de diablos y demontres
bronco pozo de demonios,
supera mi lengua la lujuria, con la suya
jamás di beso alguno dulcemente endemoniado
brillan por ello los carbones del bermejo foso
vigilado por las bestias, de fósil traje raido.
He llegado a los abismos dominando su puerta
a galope en corcel de fuego,
hierven sus patas de terso pelaje
y al rescoldo ceniciento relincha mi caballo negro
inerme Irene
acerca tu cabello a mí, destemplando la tiniebla
y en puro beso infernal, escapemos
atrás se avivan las mazmorras donde lujuriosos
abrazamos el amor que nunca creerán
mi inerme Irene... mi inerme Irene
ábrase el averno a nuestra evasión mientras muge
la maza del romántico final.
“La música del violín sonaba
y yo... yo la miraba
vestía un traje azul... ¿O era rojo?
¡Maldito bicho en el ojo!
Cuentista 2016”.
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